sábado, 6 de septiembre de 2014

Ciclo: Varia LIteraria III

Variaciones sobre el bestseller con claves literarias y esotéricas 
Encuentro de lectores
Sala Dos 
3pm





En el corazón de Italia, el catedrático de Simbología de Harvard Robert Langdon se ve arrastrado a un mundo terrorífico centrado en una de las obras maestras de la Literatura más imperecederas y misteriosas de la Historia: el Infierno de Dante.


Con este telón de fondo, Langdon se enfrenta a un adversario escalofriante y lidia con un acertijo ingenioso en un escenario de arte clásico, pasadizos secretos y ciencia futurista. Apoyándose en el oscuro poema épico de Dante, Langdon, en una carrera contrarreloj, busca respuestas y personas de confianza antes de que el mundo cambie irrevocablemente.


Dan Brown, el autor
Tras estudiar Literatura en la Universidad de Amherst y en la Academia Phillips de Exeter (donde su padre era profesor), decidió seguir el camino de su madre y comenzó una carrera musical. Se dedicó a crear efectos sonoros con teclados electrónicos y grabó un primer disco para niños que imitaba los sonidos de los animales de la selva, y luego otro, más elaborado, destinado a los adultos.
Brown se trasladó a Hollywood con el objeto de intentar convertirse en un músico profesional del cine y llegó a inscribirse en la Academia Nacional de Compositores de Los Ángeles, donde conoció a la que sería su esposa (12 años mayor que él), la pintora e historiadora del arte Blythe Newlon, quien se ocupó en principio de la promoción de un nuevo disco de Brown compuesto de canciones de amor.
Como la fortuna musical no le sonrió en exceso, optó por regresar a New Hampshire para trabajar como profesor de Literatura inglesa, hasta que en 1996 decidió dedicarse a la escritura. Así nacieron sus novelas La fortaleza digital (1996), Ángeles y demonios (2000) y La conspiración (2001), en las que resuenan los ecos de los debates entre ciencia y religión que oía de muchacho en su hogar, y la afición por los códigos secretos que le inculcó su padre.
La fortaleza digital es una novela de intriga en la que la tecnología desempeña un papel fundamental. Brown plantea la cuestión de hasta qué punto la seguridad nacional y la amenaza del terrorismo justifican las intromisiones en la privacidad del individuo. La protagonista es una criptógrafa empleada en la Agencia de Seguridad Nacional que debe viajar a Sevilla para seguir la pista de un código indescifrable. Brown, que en 1995 había estudiado historia del arte en Sevilla, describe esta ciudad española con sordidez y como un lugar anclado en el pasado. Ángeles y demonios es también una novela de misterio que presenta un conflicto entre ciencia y religión; en ella, el profesor Langdon y la científica Vittoria Vetra se enfrentan a una peligrosa secta, los Illuminati. La conspiración se centra en el descubrimiento de un misterioso objeto en el círculo polar ártico.
Las tres novelas fueron reeditadas numerosas veces tras el éxito fulminante de El Código Da Vinci, libro que no sólo le dio una inmensa popularidad, sino que lo obligó también a afrontar algunos juicios por plagio. Su trama, que combina temas esotéricos, religiosos y artísticos con elementos clásicos de las novelas de misterio, atrajo a millones de lectores.
La novela fue llevada al cine en 2006 por el director Ron Howard, con el actor Tom Hanks en el papel del personaje protagonista: Robert Langdon, profesor de simbología y de arte religioso en Harvard. El Código Da Vinci impulsó además un curioso fenómeno: la publicación de numerosos libros de autores que desafiaban (o que habían desafiado a lo largo de la historia) la doctrina oficial de la Iglesia sobre Jesucristo, María y otras figuras del cristianismo.Se ha dicho que los libros de Dan Brown tienen en común su impericia literaria y una multitud de errores históricos, geográficos, religiosos y artísticos. Pero, sobre todo, han conquistado millones de lectores más allá de la publicidad, atrapados por la trama de la "gran conspiración". A mediados de 2008 El Código Da Vinci, cuya primera edición en Estados Unidos databa de 2003, había sido traducida a más de 40 idiomas y superaba la cifra de 70 millones de ejemplares vendidos en todo el mundo. Su autor había obtenido desde la publicación unos ingresos anuales de alrededor de 80 millones de dólares, lo que le hizo figurar, de la noche a la mañana, entre los escritores norteamericanos más ricos y famosos, aunque quizás nunca figurará entre los que han realizado un aporte significativo a la literatura.