viernes, 29 de noviembre de 2013

Manuscritos inéditos del escritor Jean Genet salen a subasta en París

 La puja se hará el próximo 6 de diciembre con precios, que van desde los milquinientos hasta los cuarenta mil euros

Jean Genet en la playa de Cannes, durante el festival de cine de 1957. / Georges Dudognon (album)./elpais.com
Cinco manuscritos, tres de ellos inéditos, del novelista, poeta y dramaturgo francés Jean Genet (1910-1986) saldrán a subasta el próximo 6 de diciembre en París con precios que van desde los 1.500 hasta los 40.000 euros. Los originales proceden de la familia de una librera, que los había recibido a cambio de entregar libros a un Genet con pocos recursos económicos, ha explicado hoy a Efe la casa de subastas.
El autor de la obra autobiográfica Journal du voleur llevó una vida de vagabundeo y llegó a estar encarcelado en prisiones de varios países europeos acusado de robo y prostitución. "Algunos de los originales que salen a subasta no se habían publicado y tampoco eran conocidos entre los especialistas", ha explicado el experto en manuscritos de la casa de subastas Drouot, Thierry Bodin, quien ha señalado que los textos permitirán profundizar en la obra de Genet.
Uno de los manuscritos inéditos es Le Prétexte, formado por 62 páginas que combinan reflexiones y poemas sobre la homosexualidad, el amor y la muerte tratados con brutalidad. Algunos fragmentos del texto, escrito entre 1953 y 1954, se publicaron en la revista fundada por Jean Paul Sartre, Les temps modernes, pero la mayor parte de esta obra inacabada no salió a la luz.
Según ha explicado Bodin, Genet no llegó a terminar el libro porque se enfrascó en su redacción en un momento en el que se encontraba "paralizado, aterrorizado por la responsabilidad", ya que la editorial Gallimard acababa de publicar tres volúmenes de sus obras completas. Finalmente, el escritor francés "salió de este callejón sin salida gracias al teatro", ya que logró terminar en 1956 la obra Le balcon, una comedia ambientada en el burdel de una colonia.
Otro de los manuscritos inéditos que se presentan en la puja es una primera versión escrita entre 1956 y 1957 de la pieza Les Paravents (1961), que provocó un gran escándalo cuando se representó por primera vez en el teatro Odéon de París. Hubo incluso manifestaciones delante de la sala como protesta por las críticas de la obra hacia la acción del ejército francés en la guerra de Argelia. "Esta primera versión, que incluye dibujos de la escenografía, fue completamente transformada", ya que Genet eliminó algunas escenas y añadió otras, según señaló el experto de la casa de subastas.
También hay fragmentos nunca publicados en el texto autógrafo Le Funambule (1957), un ejercicio poético que combina verso y prosa y que está dedicado a su amante, el acróbata Abdallah Bentaga.
Asimismo salen a la venta dos borradores de L'Atelier d'Alberto Giacometti (1955-1957), que permiten ver la génesis de esta obra mayor de la crítica de arte. De hecho, el pintor Pablo Picasso aseguraba que se trataba del mejor ensayo sobre arte contemporáneo y el propio Giacometti consideraba el texto como su comentario preferido sobre sus esculturas y pinturas.
"Los borradores permiten ver cómo Genet reescribía los textos hasta la perfección, suprimiendo algunos pasajes", explicó Bodin, quien destacó la obsesión del escritor por buscar la belleza de estilo.
El autor francés, uno de los grandes literatos del siglo XX, se sirvió de sus duras experiencias vitales para iniciar una controvertida carrera en el mundo de las letras que le valió el título de "poeta maldito".
Abandonado por su madre cuando tenía siete meses, Genet fue confiado a unos campesinos de la región francesa de Morvan, situada al este del país. Cuando todavía era un niño, a los diez años de edad, fue acusado de robo e internado en un reformatorio del que se fugó poco después, iniciando así una vida de trotamundos que le llevó por toda Europa.
En 1948 estuvo a punto de ser condenado a cadena perpetua en la Guyana francesa, pero fue perdonado gracias a la intervención de intelectuales franceses como Jean Paul Sartre y Jean Cocteau, quien pronosticó que Genet sería "uno de los más grandes escritores de la lengua francesa".

jueves, 28 de noviembre de 2013

Gabo y su editorial desalmada

El asunto es tan simple como siniestro: las librerías independientes en Colombia, por cuenta de un sistema absurdo de ventas en firme y de penalidades, no pueden distribuir los libros de Gabriel García Márquez

Gabriel García Márquez no se vende en Colombia./revistaarcadia.com
Un extranjero, algo ebrio, me cuenta en una fiesta un asunto increíble: recorrió decenas de kilómetros buscando libros de García Márquez y no encontró nada. No me la creo. Si estuviéramos en Helsinki podría ser cierta la historia pero relatada en Bogotá parece un cuento del real maravilloso (venezolano). Pues no, estimados lectores. La triste historia es cierta. El asunto es tan simple como siniestro: las librerías independientes en Colombia, por cuenta de un sistema absurdo de ventas en firme y de penalidades, no pueden distribuir los libros de Gabriel García Márquez. Es de no creérselo. En la práctica, esto significa que hay un bloqueo sobre ellas. Estoy hablando de librerías tan importantes hoy como La Madriguera del Conejo, Prólogo, Babel, Alejandría, Casa Tomada, ArteLetra, entre muchas otras y solo mencionando las de Bogotá. La razón de este sinsentido es que Editorial Norma, que tiene los derechos sobre el fondo Gabo, bajo una modalidad absurda y leonina de ventas en firme con márgenes de comisión muy bajo, hace imposible cualquier negociación para esta red de libreros. Si las librerías se acogieran a este modelo sencillamente quebrarían. La desesperación de los libreros es insoportable. Por ejemplo, en algunas importantes librerías como Tornamesa, en Avenida Chile, solo se encuentran los libros de Gabo en inglés.
Para Camilo de Mendoza, librero de Tornamesa, resultó más sencillo vender las ediciones inglesas de Penguin Books que lidiar con las normas absurdas de Norma. Una librería vende exclusivamente los saldos de Oveja Negra. Otro librero, para lograr conservar a sus buenos clientes, ha empezado a pedir los libros a través de Amazon, lo que es patético si de lo que hablamos es de la obra de Gabriel García Márquez, el colombiano premio Nobel de Literatura. Por cierto, por razones distintas, aunque no menos curiosas, la librería Lerner, la primera o segunda librería más importante de Colombia, no tenía libros de Gabo el día en que escribí esta columna. El hecho es tan inverosímil como si un turista llegara a la librería Gandhi en México a comprar Octavio Paz y le dijeran: “No güey, vuelve mañana”, o como si fuera al Ateneo de Buenos Aires preguntando por Borges y le dijeran que con gusto pueden pedir el libro a su nombre vía Amazon y que regrese en quince días a recogerlo.
Claro, las librerías comerciales de cadena por su músculo financiero (Panamericana, La Nacional, Éxito) sí distribuyen algunos títulos de Gabo, siempre en las austeras ediciones de Norma: libro escolar, de bolsillo, que es funcional para un estudiante pero que sin duda resulta insuficiente para otro tipo de lectores que buscan algo un poco más refinado. Por supuesto, ni hablar de ediciones críticas, inexistentes en nuestros parajes. Estamos, pues, a merced de una editorial que pareciera hacer mal lo básico y bloquear el trabajo de otras que lo hacen mejor. Como ejemplo, Mondadori decidió editar en el 2012 la edición completa de Todos los cuentos pero no puede circular en Colombia porque no tiene derechos y hay que comprarla en México. Si usted desea buenas ediciones de Gabo no es insensato pensar que deberá comprarlas siempre que esté en el extranjero.
Es lamentable que, por cuenta de una política comercial, medio país viva en un apagón técnico de libros del escritor colombiano más importante de todos los tiempos. Digo, ¿sabe esto la agencia literaria de Gabriel García Márquez? ¿Sabe que en las mejores librerías de Bogotá no pueden vender libros de Gabo? Probablemente no, y poco importa en un sistema que factura mucho por todos los otros ángulos. Sin embargo, la moraleja es delicada y nos recuerda la génesis del problema. Hace años la editorial Oveja Negra fue maldecida por sus prácticas editoriales. Puede que haya sido cierto pero, al César lo que es del César, esa editorial inundó de libros a Colombia, como si realmente creyera que valía la pena y no como esta editorial de aborrajados –otrora grande– que solo quiere góndolas de supermercados.