miércoles, 8 de abril de 2015

El largo (y difícil) camino para restituir obras de arte robadas por los nazis

Se estrena una película que reconstruye la recuperación del cuadro  Adele Bloch-Bauer I, de Klimt. Termina bien

 
Epica. Helen Mirren como la heredera que recupera el cuadro de Klimt./revista Ñ.
Hay muchas razones por las cuales, entre los centenares de miles de casos de obras de arte que robaron los nazis, a los cineastas podría interesarles la historia de Adele Bloch-Bauer I, de Gustav Klimt. En primer lugar, por el carácter hipnótico de la pintura, que alcanzó en subasta un precio de 135 millones de dólares en 2006. Luego están las reminiscencias de David y Goliat que tiene el caso de una heroína octogenaria –María Altmann, la sobrina de Bloch-Bauer– enfrentada al gobierno austríaco. Por último está la conclusión satisfactoria. Altmann consigue que se le devuelva el retrato. Se hace justicia.
 Todavía no se toma conciencia del carácter excepcional de esa justicia en lo que respecta a la devolución de arte robado durante el período nazi a sus propietarios o –pasadas siete décadas– a sus descendientes. Como admite la nueva película Woman in Gold, que protagoniza Helen Mirren en el papel de Maria Altmann (y que en la Argentina se estrenará en junio), aún no se conoce el paradero de más de 100.000 obras de arte robadas.
Cuando Altmann empezó a reclamar algunas de las pinturas de su familia, en 1998, había motivos para pensar que las probabilidades de restitución podrían haber mejorado. Luego de décadas de negligencia o de abierta oposición a la devolución, la opinión pública había comenzado a cambiar. En el medio se había conocido la irregularidad respecto de los robos nazis. Informes que encargaron Suiza y los Estados Unidos detallaron que los suizos no habían cumplido con pactos de restitución de oro por valor de centenares de millones de dólares robados por Alemania, si bien sus bancos habían llegado a un acuerdo por 1.250 millones de dólares con los sobrevivientes del Holocausto luego de que se les demandaran los bienes depositados en custodia durante la guerra.
Una nueva generación, menos interesada en encubrir delitos históricos, reveló las formas en que gobiernos, funcionarios de museos, marchands y compradores frustraron de manera sistemática los intentos de que se restituyeran bienes y obras de arte a sus dueños. En 1998, 44 países, entre ellos Austria, firmaron los Principios de Washington sobre Arte Confiscado por los Nazis, un acuerdo que instaba a alcanzar una “solución justa” para los judíos y otras víctimas de los nazis. El parlamento austríaco aprobó una ley que exigía a los museos la apertura de sus archivos y la devolución de propiedad robada.
Una de las cosas que impulsó la legislación fue la revelación del periodista Hubertus Czernin. El descubrió en los archivos de la Galería Austríaca pruebas de que el país no tenía motivos para proclamar la propiedad de las pinturas Bloch-Bauer de Klimt. Luego de su confiscación por parte de agentes nazis, los museos habían expuesto varias pinturas, entre ellas el retrato de 1907 de Adele. Austria había afirmado que Bloch-Bauer, que murió de meningitis en 1925, había legado el retrato al país en su testamento. Sin embargo, de la documentación de los archivos surgió que la obra pertenecía al esposo de Adele, el industrial judío Ferdinand Bloch-Bauer, que dejó el país en 1938, y que al morir, en 1945, había legado sus pertenencias a sus herederos, uno de los cuales era su sobrina Altmann.
El grupo de restitución austríaco que se creó rechazó el reclamo de Altmann. No fue sino hasta 2006, luego de que la Corte Suprema de los Estados Unidos allanara el camino para que Altmann –que vivía en California– demandara al gobierno austríaco, que pudo llegarse a un acuerdo. Hubo un arbitraje y se le otorgaron cinco de las seis pinturas que se le habían robado a su familia. La pintura ahora integra la colección de la Neue Galerie de Nueva York e integra una muestra creada a la par de la película.
Hubo una serie de reuniones de seguimiento de los Principios de Washington y un nuevo acuerdo en 2009, pero aún no existen mecanismos que garanticen su cumplimiento. La restitución tiende a ser la excepción y no la regla. Un informe de septiembre de la Conferencia sobre Reclamos Materiales de Judíos Contra Alemania y la Organización Mundial de Restitución a Judíos concluyó que la mayor parte de los países ha hecho muy poco por cumplir con los acuerdos. Italia fue objeto de especial censura, seguida de Hungría, Polonia, Argentina, España y Rusia. El diario alemán Der Spiegel denunció a sucesivos gobiernos en 2013, cuando reveló que el gobierno alemán, a veces en colaboración con museos, ignoró o frustró activamente las restituciones durante décadas. En Francia, se han devuelto menos de cien de las 2.000 obras de arte reclamadas.

El verdadero esqueleto de Cervantes

El profesor Jorge García López se avanza al centenario con la biografía  Cervantes. La figura en el tapiz . "Lo importante es su estructura intelectual", sostiene el biógrafo, que dibuja al escritor como escéptico y empirista

El Caballero de la Triste Figura./elperiodico.com

Fastos como los del cuarto centenario de la publicación de la primera parte del  Quijote, en ese lejano y próspero 2005, probablemente ya no se volverán a ver. Pero el encadenamiento consecutivo de los cuartos centenarios de la publicación de la segunda parte del libro (este otoño) y del fallecimiento de su autor (2016) sí han alimentado, al menos, la publicación de buen número de novedades editoriales cervantinas de interés. Y casi abre la liza (si no fuese por la reciente edición popular y escolar del Quijote de la RAE, a cargo de Arturo Pérez Reverte) una biografía con intenciones renovadoras, la del profesor de lal Universitat de Girona Jorge García López que esta semana, al cabo de 30 años de la edición original de la última gran biografía cervantina de referencia, la de Jean Canavaggio, llega a las librerías publicada por Pasado & Presente.
Cuando al calor del doble cuatricentenario se remueven unos huesos de identidad harto dudosa, Jorge García (que fue el editor de las  Novelas ejemplares  para la colección de clásicos de la RAE) pretende en  Cervantes. La figura en el tapiz centrarse en la osamenta realmente relevante. "Lo importante, más que la vida, es la estructura intelectual de Cervantes", sostiene. De hecho, a partir de determinado momento la biografía (una vez dejados atrás los orígenes familiares, la peripecia italiana, Lepanto, el cautiverio en Argel, los años al servicio del fisco real) deriva en ensayo literario. "Debe tenerse en cuenta que en los últimos diez años, Cervantes se encierra escribir como nunca lo ha podido hacer durante toda su vida", apunta Jorge García, quien califica su libro de "muy crítico con la 'nomenklatura' del hispanismo", aunque se presenta con dos avales de peso: le brindan frases de apoyo Francisco Rico, de quien García se considera discípulo -"la biografía de Cervantes más puesta al día, más segura y más completa"- y Jean Canavaggio -"innovador en más de un aspecto (...) marca, sin la menor duda, un hito significativo en nuestro conocimiento del vivir y crear de Cervantes".

Persona, autor y mito

"Me he propuesto tratar a Cervantes como una persona normal, no como a un mito", explica el autor, a pesar de que la mucha documentación que se conserva abunda en su vida oficial ya que, como recuerda el biógrafo, "hay actas pero no cartas, no hay correspondencia con su mujer o con su familia". Para empezar, sitúa aspectos como las accidentadas maternidades de varias mujeres de la familia Cervantes o la relación del escritor con su mucho más joven mujer Catalina Palacios dentro de los usos normales de la época ("al lado de Lope, Cervantes era un cartujo", bromea Jorge García, quien discrepa también del supuesto documento de separación del matrimonio. "Tampoco es cierto -añade- que Cervantes fuera una persona con poca suerte: sobrevivió a Lepanto, a cuatro intentos de fuga en Argel que podrían haber acabado en empalamiento, fue rescatado y logró el empleo de comisario del rey, muy bien pagado. Vive de crédito porque a veces cobra de golpe la comisión de ocho meses, pero no se trata de miseria". Sí es cierto que no consigue triunfar como dramaturgo, y sus intentos de emigrar a América fracasan, pero por exceso de ambición -ser alcalde de Bogotá, o gobernador de una provincia de Guatemala- y consigue a cambio una promoción como juez ejecutor del monarca. Dos empleos que, por cierto, le llevan de venta en venta por los caminos de castilla a lomos de mulas aquiladas, prefigurando a la versión "enloquecida" de ese comisario real.
Entre las leyendas a refutar están las del personaje heroico y ejemplar del cervantismo del siglo XIX, el Cervantes judío, o progresista, o el "ingenio lego", expresion que, recuerda el biógrafo, no presupone falta de estudios sino de una graduación académica. "Era un gran pensador, un gran intelectual y un gran artista", dice. Pero no un erasmista. "Cervantes, en contacto con academias, impresores y libreros, vive otro ambiente intelectual, de finales, no de principios, del siglo XVI. Es un empirista, escéptico, que explica en el  Quijote que la visión sensorial de las cosas no se corresponde con la realidad, y que lo real es lo cotidiano y el resto, literatura. Es una crítica del humanismo, de discursos fuera de su tiempo, un manifiesto de la nueva literatura, sin saber que cien años más tarde este sería el paradigma de la cultura europea, algo que por cierto explica la suerte que le deparó la posteridad". Más Hume o Swift antes de hora que Erasmo, sostiene García, rompiendo algún esquema. Se alinea, dice, con la idea que Alberto Blecua, medio en broma medio en serio, proponía a su alumnos: "Cervantes es un escritor inglés del siglo XVIII". Y aquí viene a cuento el humor del  Quijote, "ese estilo irónico -dice- que tanto gustó a los ingleses. No se trata de una serie de chistes sobre la historia de un loco; la comedia no es inferior a la tragedia".
¿Conclusión? "'El Quijote  es la evolución del humanista en novelista. El alma del Quijote  es la relación que hay entre las palabras y las cosas".

martes, 7 de abril de 2015

Abierta convocatoria Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Márquez 2015

Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Márquez presenta su segunda edición 

Gabriel García Márquez, en la época del impacto mundial de Cien años de soledad./bibliotecanacional.gov.co

Por segundo año consecutivo, el Ministerio de Cultura y la Biblioteca Nacional de Colombia premiarán el quehacer de los cuentistas en lengua española.
Con el objetivo de contribuir a la consolidación del género del cuento y de la industria editorial en Hispanoamérica, el Gobierno nacional anuncia la apertura de la segunda edición del Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Márquez, un galardón destinado a honrar la memoria del colombiano más universal y uno de los escritores más populares y leídos del mundo.
Esta iniciativa, que contó con el aval del Nobel de Literatura y de su familia, y que tendrá una vigencia de 20 años, busca estimular la apuesta de cientos de escritores dedicados a este género y motivar la lectura y la escritura de los colombianos y proyectarlos al ámbito hispanoamericano.
En la primera versión del Premio Hispanoamericano de Cuento, celebrada en 2014, participaron 123 libros de cuentos publicados en 2013 a lo largo y ancho de Hispanoamérica. El ganador fue el escritor argentino, Guillermo Martínez, con su libro de cuentos Una felicidad repulsiva.
El libro ganador y el de los cuatro escritores finalistas, Carolina Bruck (Argentina, 1971); Héctor Manjarrez (México, 1945);Oscar Sipán (España, 1974) y Alejandro Zambra (Chile, 1975) hacen parte hoy de la Biblioteca del Premio Hispanoamericano de Cuento y  circulan en las 1.404 Bibliotecas que conforman la Red Nacional de Bibliotecas Públicas de Colombia. 
El Premio se otorgará anualmente a un libro de cuentos de un escritor, con la condición de que su obra haya sido originalmente escrita en español y editada por primera vez el año inmediatamente anterior al de la convocatoria. Ver bases del Premio 2015.
En la ceremonia de entrega de la primera versión del Premio, realizada el pasado 21 de noviembre en el Teatro Colón de Bogotá, el Presidente Juan Manuel Santos, afirmó que “Colombia se enorgullece de ser la promotora del Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Márquez, por varios motivos. Primero: porque es un justo homenaje al mayor escritor de nuestra historia, que empezó como cuentista y que desarrolló este género con maestría, como lo haría también con la novela y la crónica. Los funerales de la mamá grande, Ojos de perro azul, La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y su abuela desalmada, y Doce Cuentos Peregrinos son libros que contienen relatos que dan cuenta del mejor García Márquez y que reflejan –como pocos– el espíritu de un pueblo que, como el colombiano, jamás se cansa de soñar e imaginar. Segundo: porque Colombia –además de Gabo– ha contado con excelentes cultores del género, como Tomás Carrasquilla, Manuel Mejía Vallejo, Eduardo Caballero Calderón, Pedro Gómez Valderrama, Luis Fayad, Mario Mendoza, Tomás González o Evelio Rosero, entre muchos otros. Tercero: porque el cuento ha sido una tradición mayor en Hispanoamérica y queremos reavivarla desde Colombia”.
Consuelo Gaitán, Directora de la Biblioteca Nacional de Colombia, señaló por su parte que “el Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Márquez está directamente ligado a los esfuerzos de este gobierno por cautivar más y más lectores. Sabedores de que la mayor parte de los seres humanos entramos al mundo de la lectura a través de los cuentos, el Ministerio de Cultura y la Biblioteca Nacional de Colombia buscan dirigir la atención sobre este género ligado a quien nos ha regalado historias perturbadoras de ahogados, de amores inverosímiles, de atmósferas caribeñas suspendidas en el tiempo. Consideramos que esta es una buena táctica para atrapar lectores”. 
Gabriel García Márquez, quien falleció el 17 de abril de 2014, en Ciudad de México, escribió alrededor de cuarenta y cuatro cuentos, entre los que se destacan: “El ahogado más hermoso del mundo”, “Ojos de perro azul”, “La mujer que llegaba a las seis”, “En este pueblo no hay ladrones”, “Un señor muy viejo con unas alas enormes” y “La luz es como el agua”, relatos que ocupan un destacado lugar en la historia de la literatura universal.
El cierre de la convocatoria para participar en la segunda edición del Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Márquez será el próximo 15 de mayo. 

¿Qué se lee en los Andes y la Javeriana?

Dos de las más prestigiosas bibliotecas universitarias del país -Los Andes y la Javeriana- accedieron muy generosamente a abrir sus bases de datos a este servidor para responder una pregunta que me atormentaba: ¿cuáles fueron los libros de literatura más solicitados por sus estudiantes durante el 2014? 

Los universitarios si leen./revistaarcadia.com

Dos de las más prestigiosas bibliotecas universitarias del país -Los Andes y la Javeriana- accedieron muy generosamente a abrir sus bases de datos a este servidor para responder una pregunta que me atormentaba: ¿cuáles fueron los libros de literatura más solicitados por sus estudiantes durante el 2014? Los hallazgos son un verdadero festín de letras; muy buenos la mayoría aunque, como en todo postre, con algunas uvas pasas.
Héctor Abad y sobre todo Piedad Bonett, invencibles.El olvido que seremos gana el top de libros más solicitados por los estudiantes en el 2014 en los Andes y en la Javeriana lo hace la poeta de Amalfi con su Lo que no tiene nombre. Eso sí, Piedad le gana a Héctor en algo: es segunda en los Andes. Pero, cosa extraña, Abad no aparece en la Javeriana.
 La maldición de los best sellers internacionales. No faltan. Y, si bien no ocupan los lugares principales de los listados, están ahí, impávidos. En la Javeriana El infierno de Dan Brown y El caballo de Troya nos llevan al infierno de los libros tontos y en los Andes El código Da Vinci y un tomo de Juego de Tronos arruinan el listado.
Los clásicos sobreviven y bien. Los libros del canon más mencionados en los listados y en orden de importancia son: Crimen y castigo, La metamorfosis, La comedia, En busca del tiempo perdido, 1984, El extranjero y La isla misteriosa. Pueden ser lecturas obligatorias, no lo sabemos, pero reconforta que aparezcan en el listado. Cuidado, Dante y Camus están en los listados de ambas universidades y son imbatibles.
Los anillos llegaron para quedarse. Puesto 5 para la Javeriana y 12 para los Andes. Esta trilogía de hombres bajitos y hadas pálidas seguro se quedara unos buenos años entre los estudiantes, ecos de sus películas. Nada en contra de la obra de Tolkien, aunque no es para hacer fiestas.
Gabo, casi ni por las curvas. En la Javeriana Cien años de soledad ocupa apenas el puesto 20. En los Andes no aparece en el listado. En el año de la muerte del Nobel, me pareció curioso este asunto y exijo explicaciones.
Borges, grande. En cambio, el mejor escritor argentino de todos los tiempos hace presencia en ambas universidades. Puesto 3 para la Javeriana y 19 para los Andes.
Otros novelistas colombianos. Mario Mendoza ocupa el puesto 4 y 6 del listado de la Javeriana con dos novelas, lo que lo convierte en el autor criollo de culto; y Laura Restrepo con Delirio ocupa el puesto 14. En los Andes, además de los señalados punteros, solo La luz difícil de Tomas González (puesto 30) refresca el listado.
Datos no tan bonitos. Dos malas novelas campean orondas por el listado. Por los Andes, Presa de Michael Crichton y por la Javeriana Los juegos del hambre de Suzanne Collins. Amigas bibliotecarias, escondan esos libros, de por Dios.
Datos bonitos. Walter Benjamin es un ídolo en los Andes con dos libros en muy buenas posiciones (8 y 24), lo que devela la cierta devoción profesada por estudiantes. En la Javeriana, El animalario del profesor Revillod está en el puesto 15 lo que es muy emocionante por la belleza del libro. En los Andes, el Factotum de Bukowski es un clásico y en la Javeriana una novela conmovedora, Las ventajas de ser invisible, registra un buen score. Amigos, desechen sus prejuicios: los jóvenes leen ¡y muy bien!

Ciento una Novelas que todo amante de la literatura debería leer

Compartimos Ciento una Novelas que todo amante de la literatura debería leer. Las hemos organizado en orden alfabético y sabemos que podrían merecer entrar en la lista muchas otras novelas, pero seguro que estas recomendaciones pueden llevar tus lecturas a un buen destino


 
/guialiteraria.blogspot.com


1. 1984 - George Orwell


3. Ana Karenina - León Tolstoi

4. A sangre fría - Truman Capote

5. Cien años de soledad - Gabriel García Márquez

6. Conversación en La Catedral - Mario Vargas Llosa

7. Crimen y castigo - Fiodor Dostoievski

8. Crónica de una muerte anunciada - Gabriel García Márquez


10. Cumbres borrascosas - Emily Brontë

11. Demian - Hermann Hesse

12. Diez negritos - Agatha Christie 

13. Don Quijote de la Mancha - Miguel de Cervantes

14. Drácula - Bram Stoker

15. El amor en los tiempos del cólera - Gabriel García Márquez

16. El arcoiris de gravedad - Thomas Pynchon

17. El conde de Montecristo - Alexandre Dumas

18. El corazón de las tinieblas - Joseph Conrad

19. El corazón es un cazador solitario - Carson Mccullers
20. El desayuno de los campeones - Kurt Vonnegut

21. El evangelio según Jesucristo - José Saramago

22. El extranjero - Albert Camus


24. El gran Gatsby - Francis Scott Fitzgerald

25. El guardián entre el centeno - J.D. Salinger

26. El hombre en el castillo - Philip K. Dick

27. El hombre invisible - Ralph Ellison

28. El hombre que fue jueves - G.K. Chesterton

29. El lobo estepario - Hermann Hesse

30. El maestro y Margarita - Mijaíl Bulgakov

31. El nombre de la rosa - Umberto Eco

32. El paseo - Robert Walser

33. El perfume - Patrick Süskind

34. El principito - Antoine de Saint-Exupéry

35. El proceso - Franz Kafka

36. El retrato de Dorian Gray - Oscar Wilde

37. El ruido y la furia - William Faulkner

38. El rumor de la montaña - Yasunari Kawabata

39. El señor de los anillos - J.R.R. Tolkien

40. El tambor de hojalata - Günter Grass

41. El túnel - Ernesto Sábato

42. En busca del tiempo perdido - Marcel Proust

43. Ensayo sobre la ceguera - José Saramago

44. Fahrenheit 451 - Ray Bradbury

45. Ferdydurke - Witold Gombrowicz

46. Frankenstein - Mary Shelley

47. Grandes esperanzas - Charles Dickens

48. Guerra y paz - León Tolstoi

49. Hambre - Knut Hamsun

50. Jakob von Guten - Robert Walser

51. La bendición de la tierra - Knut Hamsun

52. La carretera - Cormac McCarhty

53. La casa de los espíritus - Isabel Allende

54. La conjura de los necios - John Kennedy Toole

55. La guerra de los mundos - H.G. Wells

56. La guerra del fin del mundo - Mario Vargas Llosa

57. La historia interminable - Michael Ende

58. La insoportable levedad del ser - Milan Kundera

59. La isla del tesoro - Robert Louis Stevenson
60. La llamada de la selva - Jack London

61. La metamorfosis - Franz Kafka

62. La montaña mágica - Thomas Mann

63. La señora Dalloway - Virginia Woolf

64. La tía Tula - Miguel de Unamuno

65. Las uvas de la ira - John Steinbeck

66. Lolita - Vladimir Nabokov

67. Lo que el viento se llevó - Margaret Mitchell

68. Los detectives salvajes - Roberto Bolaño

69. Los hermanos Karamazov - Fiodor Dostoievski

70. Los miserables - Víctor Hugo

71. Los pilares de la tierra - Ken Follett

72. Los viajes de Gulliver - Jonathan Swift

73. Madame Bovary - Gustave Flaubert

74. Matar a un ruiseñor - Harper Lee

75. Memorias de Adriano - Marguerite Yourcenar

76. Metropolis - Ferenc Karinthy

77. Mientras agonizo - William Faukner

78. Mil soles espléndidos - Khaled Hossein

79. Moby Dick - Herman Melville
80. Molloy - Samuel Beckett

81. Momo - Michael Ende

82. Niebla - Miguel de Unamuno

83. Orgullo y prejuicio - Jane Austen

84. Paradiso - José Lezama Lima

85. Pedro Páramo - Juan Rulfo

86. Pulp - Charles Bukowski

87. Rayuela - Julio Cortázar

88. Rebelión en la granja - George Orwell

89. Robinson Crusoe - Daniel Defoe

90. Rojo y negro - Stendhal

91. Seda - Alessandro Baricco

92. Sobre héroes y tumbas - Ernesto Sábato

93. Todo se desmorona - Chinua Achebe

94. Todos los hermosos caballos - Cormac McCarthy

95. Ulises - James Joyce

96. Un mundo feliz - Aldous Huxley

97. Veinte mil leguas de viaje submarino - Julio Verne

98. Viaje al centro de la tierra - Julio Verne

99. Viaje al fin de la noche - Louis Ferdinand Céline

100. Vida y opiniones del caballero Tristram Shandy - Laurence Sterne

101. Barrabás - Pär Lagerkvist

Elogio del lector

El autor de Lejos de dónde abrirá el jueves el encuentro literario que reunirá en Mar del Plata a destacados escritores argentinos. Anticipamos aquí fragmentos de su discurso inaugural, una parábola del libro desde su origen hasta su destino

Un lector en el parque./ Sebastián Dufour./adncultura.com

Siempre es el lector quien define, mide, asimila o rechaza lo que un libro propone.
Entre otras actividades fundamentales, el lector inventa una persona para el escritor. Quiero decir con esto que el autor de ficción presta a sus criaturas desechos de su experiencia, y los completa con esa clase de imaginación que alimenta el deseo: "esto es lo que hubiese querido que ocurriese, esto es lo que hubiese temido". La memoria ya ha trabajado en silencio, con una técnica parecida a la del montaje cinematográfico, eligiendo qué guardar, qué desechar. En la instancia siguiente, ese suplemento de imaginación que aporta el escritor se apropia de aquel montaje, lo reacomoda a su deseo, lo tergiversa y, sin embargo, esta operación le confiere una verdad, ignorada por el documento y que surge de las entrañas de la ficción, que la ficción descubre? y esto el lector lo percibe inmediatamente. Es el material con el que construirá la persona del escritor. Cuántos novelistas se han topado con lectores que habían percibido su intimidad con una claridad de la que él mismo carecía?

Montajes

Hablé del montaje que realiza la memoria y lo asocié con el cinematográfico. Los formalistas rusos señalaron el parentesco entre montaje literario y montaje cinematográfico. Sin aliento, el film de Godard, puede ser un ejemplo tardío pero válido.
Truffaut, coproductor y en aquel entonces aún amigo de Godard -o la montajista Cécile Décugis, nunca se sabrá exactamente quién-, tomó la iniciativa de proponerle al cineasta debutante cortar a hachazos en el montaje consecutivo original, que sentía ramplón, ripioso, para suprimir todo material meramente informativo, nexos narrativos superfluos y toda noción académica de continuidad en el movimiento de los personajes. El resultado fue una nueva sintaxis, deslumbrante en su primera encarnación, luego banalizada por imitadores que la convirtieron en una nueva convención.
El montaje cinematográfico tiene su doble en la reescritura del primer texto confiado a la página. Mucho antes del cut and paste, es en ese momento cuando el escritor convertido en su primer lector entiende de qué trata lo que ha escrito, no necesariamente lo que pensaba escribir. Ese texto primero ya anuncia su propio carácter, aún en germen. En medio de lagunas y aproximaciones, en el mejor de los casos, también permite entrever sus riquezas aún encubiertas.

Kintsugi

De hecho, el lector completa la práctica del kintsugi que fue iniciada por el escritor. En la tradición japonesa, se llama kintsugi al arte de llenar las fisuras de un objeto roto, porcelana por ejemplo, con una resina donde se ha diluido oro en polvo. En vez de disimular la grieta se la subraya con una sustancia luminosa, a menudo de mayor valor que el objeto mismo. En vez de ocultar las cicatrices de su vida, el objeto las exhibe y al hacerlo adquiere una forma de nobleza.
El escritor hace algo parecido con esa suma de detritus que algunos llaman experiencia. Y el lector lo hace con su imaginación, llenando las grietas, los resquicios elocuentes que va reconociendo en lo escrito por un desconocido: el autor que se va entregando, revelándose línea a línea, palabra a palabra, en su lectura.
Donald Richie, escritor y artista norteamericano que eligió vivir en Japón toda su vida adulta, habló de una escritura que responde a lo que en pintura y caligrafía japonesas se llamaría "seguir el pincel". Lo cito:
La estética oriental sugiere que una estructura ordenada aprisiona, que la exposición lógica falsifica, que los argumentos consecutivos eventualmente limitan. El artista japonés prefiere un conjunto de asociaciones compuesto de listas y apuntes, conectados intuitivamente; es adicto a la yuxtaposición, al ensamblaje, al bricolage. Muchos escritores japoneses aprecian cierta cualidad de indecisión en la estructura de su trabajo. Al escribir, logran evitar lo demasiado lógico, lo simétrico. Para decirlo con una frase japonesa, sencillamente escriben siguiendo el pincel.

El lector como heredero

El libro leído es muchas cosas. Voy a citar a Alberto Manguel:
Un libro es un receptáculo de la memoria, un medio para superar las limitantes del tiempo y el espacio, un lugar para la reflexión y la creatividad, un archivo de nuestra experiencia y la de los otros, una fuente de iluminación, de felicidad y, en ocasiones, de consuelo, una crónica de eventos pasados, presentes y futuros, un espejo, un compañero, un maestro, una convocatoria de los muertos, un divertimento; el libro en sus muchas encarnaciones, de la tableta de arcilla a la página electrónica, ha servido por mucho tiempo como una metáfora de muchos de nuestros conceptos y empresas esenciales.
En cualquiera de sus encarnaciones actuales, ya sea en papel impreso o en una página electrónica, el libro ha tenido el privilegio de llegar indemne a este presente donde, por ejemplo, el arte se ha convertido en mercadería. En la bolsa de valores del arte se barajan cifras millonarias con la consiguiente prostitución de los críticos y artistas que acatan su mandato.
El lector que en una librería de la calle Corrientes de Buenos Aires supera las primeras mesas, donde agonizan los bestsellers del mes pasado, llega a recintos menos ruidosos, donde -tres volúmenes por un precio modesto- lo espera una experiencia que puede llegar a marcar su vida.
El lector: heredero del escritor y de todo el mundo que permitió llegar al texto que está leyendo...

Escritores que nacieron en abril

Uno de los puntos del reto es leer una obra de un escritor que nació el mismo día que vosotros (algo que no parece muy sencillo de descubrir). Lo cierto es que internet (y la Wikipedia) os ayudarán, aunque para hacer las cosas más fáciles y como ya comenzó el mes de abril

/libropatas.com
Lista con los escritores que nacieron en este mes:
1 de abril: Abate Prévost (1697, es el de Manon Lescaut), Edgar Wallace (1875, uno de los padres de las novelas de misterio y uno de los escritores más leídos de principios de siglo XX en inglés), Milan Kundera
2 de abril: Émile Zola (1840), Sue Townsend (1946)
3 de abril: Washington Irving (1783), José Hierro (1922)
4 de abril: Bettina von Arnim (1785), Marguerite Duras (1914), Maya Angelou (1928), Katherine Neville (1945)
5 de abril: Thomas Hobbes (1588)
6 de abril: Jean-Baptiste Rousseau (1671)
7 de abril: William Wordsworth (1770), Victoria Ocampo (1891)
8 de abril: James Herbert (1943)
9 de abril: Charles Baudelaire (1821)
10 de abril: Claudio Magris (1939)
11 de abril: Sándor Márai (1900), Thomas Harris (1940, el escritor detrás de Hannibal Lecter)
12 de abril:  Inca Garcilaso de la Vega (1539),  Tom Clancy (1947)
13 de abril: (Con tres premios Nobel de Literatura) Samuel Beckett (1906), Eudora Welty (1909), José Agustín Goytisolo (1928),  Seamus Heaney (1939), J.M.G. Le Clézio (1940)
14 de abril: Péter Esterházy (1950)
15 de abril:  Henry James (1843), Concha Espina (1869), Helene Hanff (1916, la de 84 Charing Cross Road)
16 de abril: Tristan Tzara (1896),  Kingsley Amis (1922)
17 de abril: Isak Dinesen o Karen Blixen (1885),  Nick Hornby (1957)
18 de abril: Janet Kagan (1948)
19 de abril: Frances Parthenope Verney (1819, la desconocida hermana escritora de  Florence Nightingale), José Echegaray (1832, el primer Nobel español de Literatura)
20 de abril: Arto Paasilinna (1942)
21 de abril: Charlotte Brontë (1816)
22 de abril: Henry Fielding (1707), Madame de Staël (1766), Vladimir Nabokov (1899), María Zambrano (1904)
23 de abril: Mariana Alcoforado (1640, la de las famosas Cartas de la monja portuguesa), William Shakespeare (1564, aunque la fecha es discutida)
24 de abril: Anthony Trollope (1815), Carl Spitteler, (1845 y uno de esos Premios Nobel de principios del siglo XX), Sue Grafton (1940)
25 de abril:  Leopoldo Alas Clarín (1852), Corín Tellado (1927)
26 de abril: William Shakespeare (1564, ya os dijimos que la fecha de su nacimiento es discutida, aunque esta es la que suele usarse), Jeanne-Marie Leprince de Beaumont (1711), Anita Loos (1889), Vicente Aleixandre (1898)
27 de abril: Mary Wollstonecraft (1759), Rafael Guillén (1933)
28 de abril: Harper Lee (1926), Terry Pratchett (1948)
29 de abril: Constantino Cavafis (1863), Alejandra Pizarnik (1936)
30 de abril: Félix de Azúa (1944), Eduardo Haro Ibars (1948)