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viernes, 19 de febrero de 2010

Bibliófilos: leemos a Justine de Durrell

LECTURAS COMPARTIDAS
Vamos para la tercera sesión de la lectura de esta exquisita novela...


"Un manifiesto estético del autor"

Nota:

"Los personajes de esta novela, la primera de una serie, así como el narrador, son ficticios y nada tienen que ver con una persona viviente. Solo la ciudad es real.

Como la literatura moderna no nos ofrece Unidades me he vuelto hacia la ciencia para realizar una novela como un navío de cuatro puentes cuya forma se basa en el principio de la relatividad. Tres lados de espacio y uno de tiempo constituyen la receta para cocinar un continuo. Las cuatro novelas siguen este esquema. Sin embargo, las tres primeras partes se despliegan en el espacio (de ahí que las considere hermanas no sucesoras una de otra) y no constituyen una serie. Se interponen, se entretejen en una relación puramente espacial. El tiempo está en suspenso. Sólo la última parte representa el tiempo y es una verdadera sucesora.

La relación sujeto-objeto es tan importante para la relatividad que he debido emplear los dos tonos: el subjetivo y el objetivo. La tercera parte, Mountolive, es una novela estrictamente naturalista en la cual el narrador de Justine y Balthasar, se convierte en objeto, es decir en personaje. Este método no debe nada ni a Proust ni a Joyce, pues a mi entender, sus métodos ilustran la noción de "duración" de Bergson, no la relación "espacio-tiempo".

El tema central del libro es una investigación del amor moderno. Estas consideraciones pueden parecer un poco presuntuosas e incluso grandilocuentes. Pero valga la pena tratar de descubrir, una forma, adecuada a nuestro tiempo, que merezca el epíteto de "clásica". Aunque el resultado sea "ciencia-ficción" en la verdadera acepción del término."

L.D.


AUTOR
Lawrence Durell, autor británico. fOTO:Internet. fUENTES:eNLACES

"Lawrence Durrell nació en la India de principios del siglo XX hijo de padres británicos. Fue enviado a Inglaterra a la edad de once años para completar su educación y allí permaneció hasta principios de los años treinta, cuando, como cualquier aspirante a artista que se preciara en ese momento, se instala en París para ser escritor. Allí conoce a Henry Miller, forjando una amistad que duraría años, a quien envió el primer manuscrito de El libro negro, una de sus primeras obras publicada en 1938, en la cual es muy evidente la influencia de Miller. Con el escritor americano mantuvo una correspondencia constante que fue publicada a finales de la década de los ochenta.

En 1935 se marcha a la isla griega de Corfú con su familia, en uno de sus múltiples viajes. Su hermano Gerald, naturalista y escritor, que hace un retrato de la vida de su familia en esa época, en Mi familia y otros animales, en un tono desenfadado y sumamente divertido, describiendo a su hermano mayor Larry como un afectado aspirante a escritor. El mundo mediterráneo, sea Corfú, Alejandría, Rodas o el Chipre que nos presenta en Limones amargos, es una constante en la obra de Lawrence Durrell.

Su trabajo para el Foreign Office en varias embajadas, le sirvió, a parte de para subsistir económicamente, para presentar en sus obras una visión irónica del mundo diplomático, visión que llega a la comedia en Antrobus, una obra menor en su bibliografía pero, sin duda, un libro más que recomendable. Pero su trabajo en las embajadas le sirvió para algo más importante: durante la Segunda Guerra Mundial estuvo destinado a la embajada de Alejandría, marco y protagonista de la mejor de sus obras, El Cuarteto de Alejandría.

El amor, un intento de definirlo, es uno de los temas de El Cuarteto, como también lo fue de El quinteto de Avignon, otra obra magna, no tan conseguida como el Cuarteto pero altamente recomendable, donde Durrell vuelve a la Segunda Guerra Mundial teniendo en esta ocasión como escenario principal Europa y donde, nuevamente, el amor el sexo y la importancia de los personajes femeninos, marcan las novelas. Publicadas entre 1974 y 1975, Monsieur, Livia, Constance, Sebastian y Quinx, nos ofrecen otro juego: no hay un orden concreto de lectura marcado por el autor.

Hay que destacar también obras como La revuelta de Afrodita, compuesta por Tunc y Nunquam, o El laberinto oscuro (Cefalú), aunque sus obras sobre viajes, como Limones Amargos o Las islas griegas, son una magnífica opción para conocer a este autor. Lawrence Durrell murió en 1990 en el sur de Francia donde vivía desde los años sesenta.


Enlace para acceder al texto de Justine
Crítica

sábado, 6 de febrero de 2010

Bibliófilos se consolida como un espacio comunitario y autónomo

"uno de los objetivos del área de promoción de lectura es lograr que la comunidad se apropie, asuma y coordine sus propios procesos lectores"


Entre las políticas públicas de BibloRed, está el programa piloto de entregar espacios a la comunidad que por su trayectoria, constancia y consolidación de los grupos, como constituye el Café Literario Bibliófilos: "han logrado un desarrollo ejemplar, que ha permitido llevar los procesos a nuevos niveles. Recordando que uno de los objetivos del área de promoción de lectura es lograr que la comunidad se apropie, asuma y coordine sus propios procesos lectores, y dada la condición de la población que asiste a los programas Literatura y cine de la Biblioteca Pública El Tintal Manuel Zapata Olivella, Bibliófilos de la Biblioteca Pública Virgilio Barco y Café literario de la Biblioteca Pública de Suba Francisco José de Caldas, la Red de Bibliotecas Públicas BibloRed decidió generar una primera entrega.
Se eligieron dichos espacios por su larga trayectoria, por la consolidación de los grupos, porque han logrado generar experiencias que sobresalen los espacios designados por las bibliotecas y porque tienen un proceso lector avanzado. Así, se diseñó un programa piloto en el que serán los asistentes responsables de la ejecución y el manejo de los espacios. Tendrán acompañamiento por el promotor de jóvenes y adultos que revisará, ajustará y orientará el proceso", dice, en sus apartes, el Documento oficial de entrega de los mencionados espacios a la comunidad literaria.
Desde el viernes 5 de febrero, en el marco de una sobría pero merecida celebración: Tantos sábados entre palabras y cafés, se hizo entrega de Bibliófilos, donde tenemos el compromiso adquirido de darle continuidad ahora con autonomía, al programa que estos años ha constuido el Café Literario.
Abriendo, con ello, perspectivas nuevas a los procesos locales y, por supuesto sociales de empoderamiento, para que desde la comunidad, con la comunidad, y para la comunidad; en este caso desde la lúdica de la lectura, se genera una autonomía comunitaria, donde los derroteros son los de consolidar más el grupo, aunarlo para desarrollar sus propios procesos lectores, y por supuesto de producir y desarrollar contenidos.
Así, pues, la invitación es a mantenernos constantes, persistentes y juiciosos en la asistencia al espacio de Bibliófilos para que, superando las diferencias, y mirando todos en una sola dirección, consolidar una tradición del café literario en la comunidad literaria de los lectores asistentes a la Biblioteca Pública Virgilio Barco.
¡Enhorabuena!

miércoles, 16 de diciembre de 2009

3º ENCUENTRO DE CAFÉS LITERARIOS Y TALLERES DE CREACIÓN LITERARIA - BibloRed


3º ENCUENTRO DE CAFÉS LITERARIOS Y TALLERES DE CREACIÓN LITERARIA - BibloRed
Viernes 18 de diciembre
4:00 a 7:45 p.m.
Biblioteca Pública Parque El Tunal (Calle 48B Sur # 21 - 13)

Presentación

Los programas de Café Literario y Taller de Creación Literaria ofrecidos por BiblioRed se han consolidado como un referente cultural para distintas poblaciones bogotanas que se reúnen en las bibliotecas mayores, locales y de barrio, con el fin de satisfacer sus diversos intereses intelectuales a través de la participación activa de jóvenes y adultos que comparten temas, lecturas, interrogantes, textos creativos y conversaciones alrededor de la literatura.

A manera de reconocimiento al proceso de construcción de estos espacio, a sus asistentes y a los avances alcanzados dentro del objetivo de fomentar la lectura y la escritura, los promotores de la franja Jóvenes y Adultos hemos querido realizar un encuentro anual con los participantes de los múltiples Cafés con el fin promover diálogos y reflexiones respecto al quehacer propio del programa, y fortalecer los vínculos entre los usuarios de la Red.

La temática de esta tercera versión del Encuentro es Literatura en Internet: de autores y lectores virtuales y surge bajo el interés de presentar el nuevo espacio virtual de Biblored llamado Comunidad de escritores, en el que los participantes de los programas de las diferentes bibliotecas de la red tendrán la posibilidad de encontrar información pertinente a su proceso lector y creador, participar en chats y difundir su trabajo.

::: PROGRAMA :::


4:00 a 4:10 p.m. Recepción de los asistentes en la Biblioteca El Tunal.

4:10 a 4:20 p.m. Saludo de bienvenida.
Director de la Biblioteca Pública Parque El Tunal.

4:20 a 5:30 p.m. Panel principal: Literatura en Internet: de autores y lectores virtuales.

Jaime Alejandro Rodríguez

Escritor e investigador del Departamento de Literatura de la Universidad Javeriana de Bogotá. Ha dirigido el CEANTIC (Centro de Educación Asistida por Nuevas Tecnologías) de la misma Universidad, es Ingeniero Químico, especialista en Ingeniería Nuclear, magister en Literatura y doctor en Filología. Su tesis: "Teoría, práctica y enseñanza del hipertexto de ficción: el relato digital" mereció la máxima calificación: Sobresaliente Cum Laude. Ha merecido varios reconocimientos por su trabajo literario, el más reciente es el Primer Premio UCM/Microsoft: Literaturas en Español del Texto al Hipermedia en Madrid, 2007, por su obra Golpe de Gracia.



Omar Villota Hurtado

Magíster en Comunicación Digital, especialista en Redes de Información Documental, y Comunicador Social. Su experiencia profesional y laboral la desarrolla a través de la Gerencia Estratégica de Comunicación y, debido a sus factores claves, su trabajo ha sido distinguido con varios premios internacionales y de Colombia como periodista ambiental y editor de medios impresos y digitales.


5:30 a 6:00 p.m. Presentación de la Comunidad de escritores en Internet, en la cual uno de los asistentes será invitado a realizar la exploración del sitio.

6:00 a 6:15 p.m. Bebida.

6:15 a 7:45 p.m. Presentación musical y recital. Los asistentes a los programas que participarán en el recital intercalarán su lectura con piezas musicales de la banda invitada, Majawa. (6:15 a 6:20 p.m. Apertura musical; 6:20 a 6:40 p.m. Primer bloque de lectura; 6:40 a 7:00 p.m. Primer bloque musical; 7:00 a 7:20 p.m. Segundo bloque de lectura de textos; 7:20 a 7:45 p.m. Cierre musical).

7:45 a 8:00 p.m. Cierre del evento y despedida.

¡Anímate a compartir este espacio con nosotros!

jueves, 23 de julio de 2009

"Moral" por "Morral" produce polisemia...

La palabra "moral" cambiada erroneamente por "morral" , en uno de los textos, produjo una polisémica discusión, a partir de la lectura de "¡Qué viva
la música!"
en tres distintas ediciones.


"Soy rubia. Rubísima. Soy tan rubia que me dicen: "Mona, no es sino que aletee ese pelo sobre mi cara y verá que me libra de esta sombra que me acosa". No era sombra sino muerte lo que le cruzaba la cara y me dio miedo perder mi brillo.
Alguien que pasara ahora y me viera el pelo no lo apreciaría bien. Hay que tener en cuenta que la noche, aunque no más empieza, viene con una niebla rara. Y además que le hablo de tiempos antes y que... bueno, la andadera y el maltrato le quitan el brillo hasta a mi pelo.
Pero me decían: "Pelada, voy a ser conciso: ¡es fantástico tu pelo!". Y uno raro, calvo, prematuro: "Lilian Gish tenía tu mismo pelo", y yo: "Quién será ésta", me preguntaba, "¿Una cantante famosa?". Recién me he venido a desayunar que era estrella del cine mudo. Todo este tiempo me la he venido imaginando con miles de collares, cantando, rubia total, a una audiencia enloquecida. Nadie sabe lo que son los huecos de la cultura.
Todos, menos yo, sabían de música. Porque yo andaba preocupadita en miles de otras cosas. Era una niña bien. No, qué niña bien, si siempre fue rebuzno y saboteo y salirle con peloteras a mi mamá. Pero leía mis libros, y recuerdo nítidamente las tres reuniones que hicimos para leer El Capital. Armando el Grillo (le decían Grillo por los ojos de sapo que paseaba, perplejo, sobre mis rodillas), Antonio Manríquez y yo. Tres mañanas fueron, las de las reuniones, y yo le juro que lo comprendí todo, íntegro, la cultura de mi tierra. Pero yo no quiero acostumbrarme a pensar en eso: la memoria es una cosa, otra es querer recordar con ganas semejante filo, semejante fidelidad.
Yo lo que quiero es empezar a contar desde el primer día que falté a las reuniones, que haciendo cuentas lo veo también como mi entrada al mundo de la música, de los escuchas y del bailoteo. Contaré con detalles: al estimado lector le aseguro que no lo canso, yo sé que lo cautivo."

Así, cautivante, fresca y juvenil es la prosa de Andrés Caicedo. Pero en la lectura que hicimos colectivamente en Bibliófilos, se suscitó una polémica, porque al llegar a la página 33 en el tercer párrafo, en la versión original de la edición de Colcultura, se lee:

"Vino, entonces, el encuentro, que más fue incidente. Me distrajeron los picos de las montañas, como espejos y "viene el sol", pensé, preparando mi moral y asegurándome "mi cara permanecerá fresca" y miré delante de mí, calculando las cuadras que faltaban para llegar a Oasis. Al término de la cuenta venían dos muchachos con botas de trabajo y libros hasta la coronilla, caminando cansados, patiabiertos y tímidos: Armando el Grillo y Antonio Manríquez."

En la primera edición de Colcultura , la que ilustra esta nota está tanto como en la posterior que sacó Plaza & Janes. Esa desteñida portada verde, el texto en papel bond blanco y letra normal figura el mismo párrafo como debe ser. Pero en la edición de editorial Norma, se llama Cara y Cruz, que ponen al revés de la portada comentarios sobre el autor, se lee:
"Vino, entonces, el encuentro, que más fue incidente. Me distrajeron los picos de las montañas, como espejos y "viene el sol", pensé, preparando mi morral y asegurándome "mi cara permanecerá fresca" y miré delante de mí, calculando las cuadras que faltaban para llegar a Oasis. Al término de la cuenta venían dos muchachos con botas de trabajo y libros hasta la coronilla, caminando cansados, patiabiertos y tímidos: Armando el Grillo y Antonio Manríquez."
La palabra de marras: "moral" por "morral" nunca pasó inadvertida a los atentos lectores de Bibliófilos, donde discurrimos en una polisémica discusión. Lo que "crea" el descuidado cambio de una sencilla palabra, como es "moral" por otra tan parecida como "morral" para trastrocar todo el sentido de un párrafo, introduciendo en honduras de litigios de sentido y comprensión.... Al final, recayó en pestes y denuedos la descuidada edición de editorial Norma para las cuentas de nuevas ediciones y cuidadas transcripciones de los textos...
Estamos en las postrimerias de terminar la lectura de la novela "¡Qué viva la música!" del escritor colombiano, Andrés Caicedo.Fue de una precocidad literaria sorprendente. Son memorables sus cuentos "Maternidad" y el largo relato "El atravesado".
El escritor chileno Alberto Fuguet, a partir de las cartas que escribió el autor caleño a su madre, a sus amigos, a su novia Patricia, reconstruye la vida en una lúcida "autobiografia" que se llama " Mi cuerpo es una celda".
Su obra se encuentra en las bibliotecas de
Biblored.

Caicedo Básico
"Nació en Cali, Valle, en 1951 y, a pesar de su prematura muerte (1977), descolló en el campo literario colombiano. Escribió numerosos cuentos, recopilados en varios volúmenes: El atravesado (relato, 1975), Angelitos empantanados o historia para jovencitos (1977), y Berenice (1978). Su única novela ¡Qué viva la música! ha tenido gran difusión entre el público joven. Cuya trama trata, de una muchacha que se obsesiona por la música, vive para y por la música de la cual goza en la vida nocturna de Cali. La estrategia narrativa del autor es la de presentar las acciones a través de su narradora, dejando al lector la labor reflexiva e interpretativa. ¡Qué viva la música! capta las ambigüedades y las crisis culturales no sólo de Colombia sino de Latinoamérica con gran sutileza y con un impacto avasallador sobre el momento actual. Tal vez ignorándolo, Andrés Caicedo ha escrito una de las novelas de índole política más importante de la época."
Fuentes: Ediciones revisadas en lectura:"¡Qué viva la música!", Instituto Colombiano de Cultura, Colcultura, Colombia, 1977. "¡Qué viva la música!", editorial Plaza & Janes, Colombia,1985. editorial Norma, Colombia, 2008.

miércoles, 15 de julio de 2009

2º Encuentro de los Cafés Literarios y Talleres de Creación Literaria

Está circulando el cuadernillo, con las Memorias del 2º Encuentro de los Cafés Literarios y Talleres de Creación Literaria, que mantiene la Red Capital de Bibliotecas Públicas –BibloRed-, para los integrantes, de los programas de los jóvenes y adultos y el público.

“Una fricción íntima con el lenguaje” es la nota que abre la separata y dice:
"...la lectura que se establece en un Café Literario no es una lectura solitaria sino una lectura que nos une y nos hace cómplices con los demás miembros del mismo. Ese sentimiento de comunidad nos desborda en cada oración o párrafo para solidarizarnos con quien está sentado frente a nosotros o para refutar su opinión. Desde luego, se pone en juego otra forma de ver el mundo que no es mejor ni más exacta sino distinta diversa y configuradora de nuestro pensamiento colectivo. Al compartir nuestras ideas estamos dispuestos a dejarlas ir y darle cabida a otras que nos llegan y nos complementan.

Alrededor de cada lectura, de cada ejercicio de escritura, nos sentimos sobrecogidos por nuestros compañeros de grupo. Hay un impulso de compartir no sólo nuestras ideas sino también nuestra capacidad de escucha, nuestro silencio. Los miembros de estos programas nos enfrentamos unos a otros bajo el cobijo de la lectura, de la escritura, la risa, la banalidad, la vida. Ciertamente estamos dispuestos, igualmente a que los textos que compartimos nos hagan ampliar y enriquecer nuestra forma de ver el mundo. Abrimos el horizonte de nuestras visiones e intentamos que la literatura nos sorprenda”

Destaca que durante el encuentro, se realizaron mesas de trabajo, con el tema de discusión de la Literatura y sus relaciones con la música, la política, el cine y el erotismo. Problemáticas de sus lenguajes que fueron abordados por los participantes que al final, en plenaria, cada moderador-destacados escritores nacionales- entregó su proclama respectiva.

Además, esta edición trae notas sobre lo que fue El Banquete de los Alunados, y una serie de los respectivos escritos de muchos de los integrantes de los talleres de creación literaria de las diversas bibliotecas.


Para darle cuerda a la palabra”, es la sección dedicada a la muestra de los escritores y poetas, y quiero compartirles el poema de Rafael, veterano integrante de Bibliófilos.


Quiero llegar a viejo

Quiero llegar a viejo,
vivir cien años,
amarlos, caminarlos
degustarlos, vivirlos.

Quiero llegar a viejo,
alegre como la brisa mañanera,
como las tardes soleadas de verano,
intenso.

Quiero llegar a viejo,
con espejuelos de carey,
con cachucha vasca
y andar cansino.

Quiero llegar a viejo,
con mis canas esparcidas al viento,
con mi vida feliz,
con mis años hermosos.

Quiero llegar a viejo,
con el caminar
del tiempo.

Consulte las memorias del II Encuentro de Cafés Literarios y Talleres de Creación Literario de BibloRed 2008.

cafedelosaboresbibliofilos.blogspot.com

lunes, 13 de julio de 2009

“Se gasta la realidad misma con el cadáver exquisito”

Es divertido, en el fondo de las cosas, debatir las palabras, que se ponen en situación.
Los participantes, escribimos nuestra frase para crear “el cadáver exquisito”, una forma de la promocionada escritura automática de los legendarios surrealistas, que sigue siendo una manera de romper el cerco de los bloqueos y convocar la inspiración, tan desgastada. Escribimos…
“El café literario semanal es el dulce sabor del encuentro,
es mi masaje cerebral de cada fin de semana.
Por el contrario, para mí es como dijo Neruda, es el amor de los marineros que besan y se van, dejando una promesa y no vuelven nunca más
Neruda tendrá razón, es cierto; pero yo también la tengo. Por qué no soy Neruda y para mí este espacio es café gratis, no hay nada mejor en la vida que las cosas que no hay que pagar por ellas. Ah también es literatura ¿Qué mas le puedo pedir a la vida?
Diferiré a pocos. Pagar por todo en la vida hay aquí lo que onerosamente se gasta es la realidad misma…
A propósito, la realidad, se hace agradable alrededor del café, se decantan ideas que se enriquecen por la experiencia novedosa de la lectura en voz alta…
El escuchar diferentes voces, diferentes matices y ver como un autor juega con la imaginación y la interpretación, el debate, entra el café y genera conocimiento y satisfacción…
Es maravilloso el hecho de poder compartir el placer de la lectura con un grupo amable y generoso
Enriquecer las lecturas con la compañía de un tinto es maravilloso. Además, éste vibra y se estremece con las palabras; con la poesía..
Como un incesante canto a vivir y por tanto a la vida…
Ha sido llegar a este gran café literario, donde me he encontrado con maravillosas personas….”

Y se trataba de darle una coherencia textual a todas estas espontáneas expresiones, y el suscrito escribió:
“El café literario semanal es el dulce sabor del encuentro maravilloso, donde compartimos el placer de la lectura en voz alta, para escuchar distintos matices, diversos tonos, tan ligados como la literatura misma, que expresa la realidad inmensa de la vida mediante la imaginación de los escritores y poetas.

Además, que vibra y se estremece con las palabras, con la poesía; que en versos de Neruda, es el amor de los marineros que besan y se van, dejando la promesa de volver. Pero nunca vuelven.

Nosotros somos quienes siempre volvemos, porque la vida se hace agradable alrededor del café que suscita el debate de las ideas, que decanta y enriquece nuestro conocimiento incesante como un canto a vivir la vida con satisfacción, tamizada por la experiencia generosa de la literatura.”

Leí los anteriores párrafos, y muy simple: a nadie le gustó que se haya “intervenido” su frase de “cadáver exquisito”.
Entonces se resolvió que había que “crear” otro texto con las frases que se habían escrito y darle otra vez, coherencia de tono, de ritmo. Y las frases que más suscitaron debate fueron:“hay aquí lo que onerosamente se gasta es la realidad misma”.
Me hizo recordar aquellos debates en Bizancio, donde con toda seriedad y encomio intelectual se debatía si los ángeles tienen sexo o no. Para concluir ciegamente al final, que no se sabía, con certeza, si los ángeles tienen sexo o no.
Y de aquellas polémicas, lo único que quedó para la historia, de los ángeles y del sexo, y por supuesto, de las palabras, es otra palabra derivada de Bizancio: bizantina, que cuando se suscita una discusión, por sesuda que sea y nunca se llega a una conclusión, se llama, una discusión bizantina.
Superado el escollo con las polémicas palabras “hay que onerosamente se gasta la realidad misma”. Fabricio, el autor de la frase, decidió sacar del debate a “onerosamente” pero que se dejara:“se gasta la realidad misma”.
El resultado final de todo “este cadáver exquisito” se pone a consideración de los invisibles lectores.

El café literario semanal, dulce sabor del encuentro, masaje cerebral, “amor de los marineros que besan y se van”, café gratis, (nada mejor en la vida que las cosas por las que no hay que pagar), la realidad que se hace agradable alrededor del café, decantar ideas que se enriquecen por la experiencia novedosa de la lectura en voz alta, diferentes voces, diversos matices, con autores que juegan con la imaginación y la interpretación , el debate entra en el café y genera conocimiento y satisfacción , placer de compartir la lectura con un grupo amable y generoso que vibra y se estremece con las palabras, con la poesía, como un incesante canto a vivir y a la vida, a la literatura.
Participaron en la redacción: Carlos, Fabricio, y Rubi como amanuense copista. Se nombran hasta donde me acuerdo:Natalia, Cecilia, Carolina, Ómar, Katherine y los demás discutidores,voces participantes: diez personas más que lamento no recordar sus nombres...

lunes, 6 de julio de 2009

El fuego atavico de los libros

Cuando descubrí que en la biblioteca Virgilio Barco, se reunía un grupo espontáneo de lectores desprevenidos que sólo buscaban leer autores por el puro placer de conocer su obra, me llené íntimamente de un regocijo infantil. Y rompí el aislamiento con mucha satisfacción de otro lector ávido de volver a releer, porque comprendí que había encontrado a una hermandad.
Siempre veo una especie de complicidad, cuando me encuentro con personas, que les gusta leer por leer, porque en esta actividad se despierta una sensación tan parecida a la felicidad tan codiciada. Una especie de cofradía que tiene sus rituales sencillos pero rituales al fin. Todos unidos a un fin de compartir el mundo imaginario de un autor que nos amplía el marco de la realidad para comprender mejor la vida de los hombres a través de su historia, sea de la trama que nos hila ya un cuento o de una novela como de la Historia de la època en que el autor vivió y nos cuenta, recreándonos con sus fantasía y nos llena de sensaciones y nos lleva de su mano a su personal universo.
La lectura es una actividad que no da dividendos pero nos deja saldos grandes con nosotros mismos, porque igual nos redescubrimos mediante los personajes que el autor nos muestra, y comprendemos mejor al otro, nuestro semejante, el prójimo como dijera algun escritor anónimo de los Evangelios.
Por eso un libro siempre estará cargado de secretos, que con la belleza de las palabras nos incita a descubrirlos para darse cuenta el lector hasta donde la literaria fantasía se parece en tanto a la vida que lleva el lector.





Marcelo Del Castillo
Publicado en Erase una vez en la biblioteca.
Bibliored. Red capital de bibliotecas públicas.
Junio de 2006