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martes, 22 de septiembre de 2009

El futuro papel del papel

Roger Bartra
La República de las Letras impresas vive hoy momentos de tensión y nerviosismo debido a los cambios que está generando la digitalización de libros y artículos. El proyecto de Google, que ha digitalizado y colgado en Internet millones de libros ha desencadenado una intensa discusión y una lucha legal entre editores, bibliotecas, autores y la empresa digitalizadora. Desde el momento en que se generalizó la captura digital de textos, que sustituyó a las máquinas de escribir y a los linotipos, era previsible que las nuevas tecnologías acabarían provocando importantes cambios. Hoy muchos se preguntan si no estamos presenciando el comienzo de una era de decadencia del libro de papel, que culminaría con su desaparición. ¿Estamos ante la próxima extinción del libro, este maravilloso conjunto de hojas impresas con tinta? ¿Acaso las pantallas de computadoras son los artefactos que sustituirán en el futuro al libro impreso?
El libro, desde mi perspectiva, es una muy exitosa prótesis que ha permitido durante siglos sustituir funciones que el cerebro es incapaz de realizar mediante los recursos naturales de que dispone. Somos incapaces de almacenar dentro del cráneo toda la información, narrativas y las sensaciones poéticas que genera la sociedad. La acumulación de la información colectiva sólo se puede realizar mediante memorias artificiales, mediante prótesis especializadas en la preservación y difusión de textos e imágenes. El libro es una de estas prótesis, junto con toda clase de archivos documentales, registros, museos, mapas, tablas, calendarios, cronologías, cementerios, monumentos y artefactos cibernéticos que acumulan fotografías, reproducciones de obras de arte, películas, datos y textos. Estas memorias artificiales—pequeñas como el libro, inmensas como el Internet– son un ejemplo de lo que he denominado redes exocerebrales, verdaderos circuitos externos que configuran un complejo sistema simbólico de sustitución de funciones que los circuitos neuronales no pueden cumplir. (He desarrollado la idea de las redes exocerebrales en mi libro Antropología del cerebro, Pre-Textos/FCE, 2006).
Uno de los nudos clave de la red exocerebral es el libro. Ello muestra la gran importancia de esta pequeña prótesis: todo cambio en el mundo del libro tiene repercusiones en toda la cadena exocerebral lo mismo que en los circuitos neuronales del sistema nervioso central. No estamos, pues, ante un problema técnico en los medios de comunicación, sino ante un asunto de gran envergadura que conecta las redes neuronales más íntimas y profundas con el universo social que nos rodea.
Robert Darnton nos ha recordado recientemente que la República de las Letras es un espacio cruzado de líneas de poder, un tablero donde compiten fuerzas dominantes que reflejan el tejido social y cultural en el que está inscrito el juego. Las redes de prótesis exocerebrales no son simplemente un conjunto ingenioso de técnicas que extienden las funciones de nuestro sistema nervioso. Son redes que definen lo que solemos llamar la conciencia y que articulan a los individuos y los grupos en el complejo tejido cultural de fuerzas que caracteriza a las sociedades modernas. Como lo ha señalado muy bien Darnton, la batalla por la digitalización de libros revela un complicado enfrentamiento entre los intereses privados de las empresas y el bienestar intelectual público. Siempre ha existido esta confrontación, pero hoy adquiere nuevas dimensiones por el hecho de que una poderosa empresa como Google ha alcanzado una enorme fuerza monopólica. Si millones de libros se encuentran disponibles en forma gratuita en Internet, podemos comprender que el mercado editorial se ve obligado a rearticularse. No quiero entrar aquí a desenredar el amasijo de intereses que se ven afectados. Basta con señalar que editores, impresores, distribuidores, librerías, bibliotecas, autores y lectores están rearticulando su inserción en ese espacio de poder que es la República de las Letras. Es difícil prever el resultado de esta intensa transformación, pero podemos estar seguros de que afectará los circuitos exocerebrales en que se basa la conciencia humana.
Además, sabemos que nuestra relación de lectores con los textos está modificándose. Cada vez leemos más en las pantallas de las computadoras y cada vez escribimos más en teclados electrónicos. El papel y la tinta en muchos casos son sustituidos por artefactos electrónicos. Hay quienes sostienen que este proceso, desencadenado por la digitalización electrónica, terminará por erosionar las poderosas torres de marfil que son las universidades, las escuelas y los centros de investigación. A fin de cuentas, más que torres de marfil son torres de papel sacudidas por la digitalización y la expansión de la lectura en pantalla. En un libro reciente el profesor inglés Gary Hall ha expresado su entusiasmo por las nuevas tendencias que, espera, impulsarán una democratización de los espacios académicos e intelectuales. La muerte del papel como medio de circulación de ideas sería un adelanto formidable. A fin de cuentas, la digitalización ya ha marginado a los billetes de papel, que son sustituidos por tarjetas de crédito. También se están marginando las plumas, en beneficio de los teclados. Las cartas enviadas en sobres de correo con timbres cada vez retroceden más ante la ampliación del correo electrónico y del envío de mensajes por teléfono celular. ¿Por qué no redondear el proceso y marginar también los libros de papel? Hall plantea que ello minaría el modelo mercantil y empresarial de las universidades y de las empresas editoras, para dar lugar a nuevas alternativas. El libro de Gary Hall lleva un título agresivo: Digitize this book! Por cierto, su autor no ha colgado aún su libro en Internet para ser leído gratuitamente. El texto de Hall, que aún tiene forma de libro de papel, observa que en las universidades la contratación, la promoción y el reparto de privilegios se orientan por la producción de formas impresas en papel. Lo mismo puede decirse de la fama de muchos escritores: reposa sobre una montaña de papel. Hall comprende, sin embargo, que el papel es algo más que un medio de circulación: goza de un aura de originalidad y autoridad; además impone una estructura peculiar. Por ejemplo, el papel controla la extensión y fija la autoría del texto. En las redes electrónicas en principio no hay límites en la extensión y los textos digitales pueden ser modificados sin que queden huellas de la versión original. Además, los textos digitales están permanentemente amenazados por el cambio constante de los programas que permiten su lectura. Todavía no hay nada que garantice que un texto digitalizado hoy pueda ser leído dentro de doscientos años.
Pero estos y muchos otros problemas no han sosegado los entusiasmos por la digitalización ni aminorado los impulsos por sepultar la función del papel. Los poderes que representa el libro serían, como dijo Mao-Tsetung del imperialismo, un tigre de papel. Bastaría eliminar el papel para que el tigre maléfico del poder académico e intelectual fuese derrotado por la democracia digital.
Desde luego, no hay que dejarse llevar por las visiones maniqueas que exaltan ciegamente las maravillas de artilugios digitales que divulgarían a muy bajo costo documentos acompañados de imágenes en video, sonido propio, diagramas móviles, simulaciones dinámicas, enormes bases de datos e hipervínculos para sustentar o ampliar la información. Estos documentos acaso ya no podrían ser llamados libros. Los viejos libros de papel quedarían arrumbados como trastos viejos en un rincón nostálgico o como objetos raros de lujo. Por otro lado, tampoco hay que sucumbir a las visiones que miran con sospecha y miedo todas las innovaciones que trae la digitalización, que amenazarían con una vulgar wikidemocracia las excelencias del intelecto libresco antiguo.
Al parecer la utopía digital se ha estrellado contra la fuerza del papel. Las pantallas, comparadas a las hojas de papel impreso, son primitivas, toscas y poco amables. Además, acaso estemos al borde una renovada metamorfosis del papel. Las nuevas tecnologías han optado por crear imitaciones electrónicas del papel. Así, desde hace pocos años han surgido láminas delgadas y flexibles que usan tinta electrónica y son capaces de reproducir textos modificables. El resultado es una hoja de papel impresa que no tiene luz propia y que se lee como un libro, mediante la iluminación ambiental. Pero a diferencia de la hoja de papel tradicional, elaborada con pasta de fibras vegetales, este nuevo papel (EPD, por sus siglas en inglés: Electronic Paper Display) puede ser modificado por medios electrónicos, como una pantalla de computadora. El papel electrónico es usado por el Reader de Sony y por el Kindle de Amazon. Por lo pronto se trata de un papel cuya tinta electrónica sólo puede reflejar el negro y el blanco. Su calidad es todavía pobre. Pero podemos suponer que el invento será refinado y que podría acaso significar un triunfo del papel en el mismo terreno de las tecnologías que aparentemente lo iban a enterrar. ¿Qué papel tendrá el papel en el futuro? Podría muy bien ser que tuviera un papel protagónico si las nuevas tecnologías impulsan su renacimiento. Creo que las editoriales deberían incluso contribuir al avance de las formas más refinadas del papel electrónico, para que sustituya las incómodas pantallas tradicionales de las computadoras.
Si el libro es una prótesis que forma parte de nuestras redes exocerebrales, no debe extrañarnos que pueda evolucionar hasta convertirse en un artefacto electrónicamente sofisticado que mantenga la sencillez original del invento pero la combine con los extraordinarios recursos de la digitalización. Debemos comprender que toda modificación de esta prótesis ha de provocar cambios profundos en nuestra conciencia, pues la conciencia no es una sustancia o un proceso oculto en las redes neuronales dentro del cráneo sino una red que se extiende por los sistemas simbólicos que –como el libro– nos sustentan como seres humanos racionales.
(Participación en la mesa sobre “Cómo y dónde leemos hoy” en el Congreso Internacional del Mundo del Libro que celebró el 75 aniversario del FCE, el 9 de septiembre de 2009.)

domingo, 30 de agosto de 2009

BREVE LISTA DE PORTALES CON LIBROS DIGITALIZADOS




Hoy por hoy hacen furor los libros digitalizados y los libros eléctrónicos, donde existe una gran diferencia. El libro digitalizado es el texto que se ha "subido" a cualquier portal que lo ofrece gratuitamente, ya sea mediante la apertura de una cuenta y se lo "baja" a los archivos del computador.
En el tapete hay un debate mundial porque esta modalidad pareciera no está dejando nada de incentivos a los autores por la inclusión de los derechos de autor. Como también de los nuevos derechos, si es que estos se vislumbran para el autor como de las modalidades nuevas de control comercial, que parecen desprenderse de los dispositivos electrónicos de los libros.
Los libros electrónicos denominados e-books, son dispositivos electrónicos que se ofrecen con una obra previamente digitalizada(ver enlaces de notas al final de ésta).


Mientras escribo, para informales la breve lista que he encontrado con libros digitalizados, en estos instantes ya han se han "bajado" miles y miles de textos en innúmeros lugares del planeta, mediante este recurso creciente, ya porque se lea en pantalla directamente, ya porque el texto se lo imprima para leer en el tradicional soporte de papel como en la vieja modalidad que heredamos del viejo Gutenberg:

http://www.bibliotheka.org/
Enlace de bibliotecas digitales. Contiene diversidad de libros. Mantiene un menú ordenado desde el inicio. No se necesita ser invitado. Simplemente es ir al autor que se busca(si está digitalizado su texto) y bajarlo. Se baja por zip, pero, ya saben, se puede convertir a word, y mantenerlo en los archivos. El listado está actualizado a abril 5 de 2009. Tiene secciones de cómics, música, revistas, y libros en otros idiomas. También tiene enlaces con foros de grupos dedicados, sin ánimo de lucro, a la digitalización muy personal de textos variados y de su gusto personal. Recomendable.

http://malinalibrosmaniac.blogspot.com/
Este es un blog dedicado a promocionar libros de tipo betselero. Se puede acceder de dos formas, libre y pago(en lo de los costos yo no lo entiendo porque igual los textos se pueden “bajar” sin pago). Tiene autores españoles. Mantiene un menú de enlaces. Su acceso es libre y los textos salen en pdf.

http://www.bibliotecaitata.com/

Este enlace se debe acceder, previamente creando una cuenta en el mismo portal. Después de obtener la cuenta, mediante el trámite de la contraseña, uno halla una diversidad de textos, que igualmente se descargan fácilmente por medio de zip para reconvertir a word.Si se quiere por comodidad de lectura en pantalla. No tiene muchos títulos latinoamericanos. Tiene un menú desde el cual aparece la diversidad de temas que se quiera descargar del listado de categorías. Las descargas están por el título de la obra, no está por el autor, lo cual dificulta encontrar rápidamente un texto. También está muy ceñida a libros betseleros.Vale el esfuerzo de navegar por el listado porque se encuentran libros de premio que se pueden descargar. El país de la canela" de William Ospina, tema de lectura del Café Literario Bibliófilos para septiembre ya está aquí digitalizado.
Este portal es de los mejores para acceder a una infinidad de obras universales como actuales. Su acceso es totalmente gratuito y directo. La diversidad de textos están por orden alfabético de autor como por el nombre de la obra a buscar. Lo recomiendo. Muy bueno.







jueves, 30 de julio de 2009

¿Qué animal de lector es Usted?


En la pasada edición dominical de el País de España. El escritor Javier Cercas, toma unas reflexiones de Saul Bellow sobre el amor a la literatura y a partir de ellas define al lector vampiro:
“¿Qué es un lector vampiro? Bellow lo explica bien: no es el lector que lee para matar el rato o para divertirse, ni siquiera para hacerse sabio; todo eso es estupendo, pero el lector vampiro no lee para nada de eso: lee para sobrevivir. De hecho, podría decirse incluso que, propiamente, el lector vampiro no lee libros: los apalea, los acuchilla, les arranca las entrañas, les chupa la sangre, les roba el alma; no quiere leer los libros: quiere ser libros, que los libros leídos pasen a formar parte, como dice Bellow, ‘de la propia sustancia’.“ Leer mas...
fuente:Revista Ñ http://cafedelosaboresbibliofilos.blogspot.com/

sábado, 11 de julio de 2009

Feria del Libro "calienta motores"

Imagen oficial de la XXII Feria Interancional del Libro de Bogotá.

Se realizará del 12 al 23 de agosto en Corferias. México será el invitado de honor.
A un mes de su inauguración, la 22 Feria Internacional del Libro de Bogotá 'calienta motores' para ofrecer a sus visitantes una variada programación con mas de 600 actos culturales y académicos y 412 expositores, ubicados en 18 mil metros cuadrados de área, en Corferias.Este año, México es el país invitado de honor, al corresponder la visita de Colombia en noviembre de 2007 a la Feria de Guadalajara. Por ello, el embajador Florencio Salazar Adame anuncio hace poco que su país prepara una destacada delegación de escritores y artistas, así como una rica muestra cultural de música, cine y gastronomía, que se podrá apreciar en un pabellón de 3.000 metros cuadrados.José Emilio Pacheco, Carlos Monsiváis, Jorge Volpi, Alberto Ruy Sánchez y Enrique Krauze encabezan el grupo de escritores que conforman la delegación de ese país. Con ellos vienen la cantante Eugenia León, ganadora del Festival OTI de Sevilla (España) y conductora de un reconocido programa cultural de la televisión mexicana, y la actriz Astrid Hadad, invitada en ocasiones anteriores al Festival Iberoamericano de Teatro, con un espectáculo en el que combina comedia, música y 'stand-up comedy'.Además, los visitantes podrán apreciar una variada exhibición de los diferentes sellos editoriales de la industria mexicana, una exposición del pintor Francisco Toledo y una muestra de la Casa de La Moneda de México, la primera en su tipo en América Latina.La delegación internacional de invitados la complementan, hasta el momento, la escritora chilena Carla Guelfenbein, quien presentará su novela 'El resto es silencio', los estadounidenses Francisco Goldmann ( 'El arte del asesinato político') y James Van Praagh ('Fantasmas entre nosotros'), uno de los creadores de la serie de televisión 'Ghost Whisperer'. Con ellos, vienen los argentinos Martín Caparrós y Daniel Fernández Strauch (sobreviviente del avión que se accidentó en los Andes) y el guatemalteco Rodrigo Rey Rosa.
Niños y jóvenes, 'los consentidos'
Dentro de las llamadas jornadas profesionales, además del Simposio de Derechos de Autor y el Congreso Iberoamericano de Editoriales Universitarias se destacan, de manera especial, el noveno Congreso de Lectura y el Encuentro de Editores, que este año girará en torno a la lectura y la edición del libro infantil y juvenil, con la presencia de participantes de España, Alemania, Venezuela y México.Entre ellos, sobresalen el editor mexicano Daniel Goldin, el autor español Antonio Rodríguez Almodóvar, quien realizará la charla 'Cuentos populares, perfectamente incorrectos', la brasileña Beti Rozen y su esposo, el estadounidense Peter Hays, así como la uruguaya Aída Marcase.
Novedades colombianas
Entre los escritores colombianos que estrenan publicación están Patricia Lara, con su novela 'Hilo de sangre azul'; Mauricio Vargas, con su biografía sobre Sucre; Roberto Burgos, con su libro de cuentos 'Una siempre es la misma'; Jaime Castro, con la el libro 'Ni golpe de estado, ni vacío de poder'; Germán Izquierdo, con el perfil del humorista Jaime Garzón; Alfredo Molano, con el libro 'Ahí les dejo los fierros y otros relatos de supervivencia'; María Cristina Restrepo, con 'La mujer de los sueños rotos'; Carlos Castillo, con su novela 'Mejor no saberlo' y Susana Castellanos con el ensayo 'Diosas , brujas y vampiresas'.
Además presentarán nuevo libro Darío Jaramillo, Rafael Baena, Rosaura Rodríguez, Pilar Quintana, Francisco Celis, Flor Romero, Otty Patiño, Issa Fonnegra, Jaime Lopera, Jairo Buitrago, Rafael Yockteng, Diego Sánchez, Alfredo Serrano, Luz Myriam Gutiérrez, Manuel Alberto Torres, Pilar Jaramillo y Carolina Andújar.

fuente:http://eltiempo.com/