sábado, 1 de febrero de 2014

Alejo Carpentier

Su definitiva consagración como escritor llegó sin embargo con Los pasos perdidos (1953) novela en la que un musicólogo antillano que reside en Nueva York, casado con una actriz, es enviado a un país sudamericano con el encargo de rescatar y encontrar raros instrumentos


Alejo Carpentier, autor de Los pasos perdidos./Internet
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(La Habana, 1904 - París, 1980) Novelista, narrador y ensayista cubano con el que culmina la madurez de la narrativa insular del siglo XX, además de ser una de las figuras más destacadas de las letras hispanoamericanas por sus obras barrocas como El siglo de las luces.
Sobre su biografía existen varias lagunas y contradicciones dada la desigual información de la que se dispone. Según el propio autor, nació en La Habana, fruto del matrimonio de un arquitecto francés y una pianista rusa, y se formó en escuelas de Francia, Austria, Bélgica y Rusia. Tras su muerte, sin embargo, se empezó a documentar una muy distinta biografía que situó el nacimiento del autor en Suiza, procedente de una familia humilde que emigró a Cuba instalándose en el pueblo de Alquízar, donde el futuro escritor trabajó como repartidor de leche.
Lo que sí está fuera de dudas es que Carpentier inició su actividad literaria en simultáneo con la musicología, su otra vocación de toda la vida en la dirección de la revista Carteles, entre 1924 y 1928. Además, colaboró en la fundación de la Revista de Avance, en 1927. En 1928 fue encarcelado bajo la dictadura de G. Machado y a la salida huyó de la isla, hasta que regresó a ella, tras un exilio en París de prácticamente una década. De este período fue su primera obra, Ecué-Yamba-O (publicada en 1933, aunque al parecer la escribió ya en 1927), una novela de temática negra con la que Carpentier inauguró su carrera como escritor.
En 1944 se trasladó a Caracas, donde vivió varios años, dedicándose al periodismo radiofónico y ejerciendo también de profesor universitario y columnista en diarios y revistas, mientras realizaba una interesante difusión de la música contemporánea. Luego de una temporada en Haití, regresó a Cuba tras la Revolución castrista y ocupó varios cargos oficiales hasta que en 1966 fue nombrado embajador en París, donde permaneció hasta sus últimos días.
Su actividad literaria, aunque iniciada en 1933, no tuvo continuidad hasta 1944, año en que vio la luz una compilación de cuentos titulada Viaje a la semilla. Escribió también antes de su siguiente novela un ensayo titulado La música en Cuba (1946). Finalmente, en 1949, apareció uno de sus trabajos literarios más emblemáticos: El reino de este mundo, un ejercicio de excelente rigor histórico, como serán en adelante la mayor parte de sus obras, en el que Carpentier narró un episodio del surgimiento de la república negra de Haití. Precisamente en el prólogo de esta novela, el autor expuso la tesis que definía "lo real maravilloso".
Su definitiva consagración como escritor llegó sin embargo con Los pasos perdidos (1953) novela en la que un musicólogo antillano que reside en Nueva York, casado con una actriz, es enviado a un país sudamericano con el encargo de rescatar y encontrar raros instrumentos.
En el viaje lo acompaña una amante francesa, que parece representar la decadencia europea y a la que el musicólogo abandona por una mujer nativa a través de la cual entra en contacto con la vida de una comunidad indígena, de donde es rescatado y llevado de nuevo a una civilizada ciudad a la que no llega jamás a adaptarse, hasta que regresa a la selva. Un relato abstracto e irreal donde se funden los conocimientos y la inteligencia del autor con las imágenes más profundas de su expresión literaria.
Más tarde llegó El acoso (1956), tras su experiencia en Venezuela, una novela corta de temática entre política y psicológica, donde se refleja fielmente el círculo de represión y violencia de la Cuba anterior a la Revolución, en la década de 1950, aunque no fue una novela documental: en esta obra los episodios se suceden en coincidencia con los cuarenta y seis minutos que dura la interpretación de la Sinfonía Heroica de Beethoven.
Le siguió el volumen Guerra del tiempo (1958), donde el autor reunió tres relatos que suponían otras tantas variaciones sobre el tiempo en una ambientación pretérita: Camino de Santiago, una reedición de Viaje a la semilla y Semejante a la noche.Fueron tres breves incursiones de Carpentier en el mundo de lo fantástico y de la ficción, protagonizadas por la irreversibilidad de lo ocurrido. Posteriormente, regresó a la novela histórica con El siglo de las luces(1962), ambientada en Francia y las Antillas en el período de la Revolución Francesa.
En esta obra narró la peripecia de un personaje llamado Víctor Hugues que llevó a la isla de Guadalupe la ideología de los revolucionarios franceses y también la guillotina. Una novela cautivante que confirmó el poder de convocatoria visual de su autor, en la que presenta personajes y ambientes lejanos en la historia y los acerca al lector atrapándolo en un asombroso tejido verbal.
A esta célebre novela siguió Concierto barroco (1974), una obra breve donde reconstruyó con minucioso detalle y estricto rigor histórico y musicológico, el viaje de un criollo por la Europa dieciochesca, acentuando la funcionalidad de la música en su narrativa, ya que el libro está organizado y estructurado sobre fundamentos musicales, y el mismo año El recurso del método, en la que recrea la imagen del tirano ilustrado, en versión latinoamericana.
Cronológicamente se sitúa luego La consagración de la primavera (1978), novela en la que recreó una historia ambientada en tiempos de la Revolución Cubana y que había anticipado en forma de relato breve en Los convidados de plata (1973). La consagración de la primavera muestra su proceso autorreflexivo acerca de las revoluciones, a lo largo de un período que abarca desde la soviética hasta la castrista, incluyendo los hechos de Playa Girón, y donde además aparecen la Guerra Civil española y los ecos de la Segunda Guerra Mundial. Finalmente,El arpa y la sombra (1979), supuso una visión desmitificadora de Cristóbal Colón a través del relato de una íntima confesión en la que el Almirante, a las puertas de la muerte, decide hacer una especie de inventario de sus hazañas y debilidades.
En su totalidad, la narrativa de Carpentier no se caracterizó por los análisis psicológicos, dada la vastedad de una propuesta que planteaba más bien la diversidad de lo real. No mostró por tanto con excesivo detalle los aspectos de la vida individual, más allá de arquetipos como el Libertador, el Opresor o la Víctima. Su propósito central fue acaso cambiar la perspectiva del lector, trasladarlo hasta un universo más amplio, un cosmos donde la tragedia personal queda adormecida dentro de un conjunto que, aun siendo sencillo, es mucho más vasto y profundo.
Cabe recordar también sus títulos teóricos, tales como Tientos y diferencias (1964), Literatura y conciencia política en América Latina (1969) y Razón de ser (1976), ensayos recogidos en un volumen publicado póstumamente en La Habana, precisamente bajo el título genérico de Ensayos(1984). En 1977 se le concedió el Premio Cervantes. 
fuente: biografiasyvidas.com

Ciclo: Varia Literaria III

Variaciones sobre lo Real Maravilloso

Encuentros de lectores
3pm
Sala Dos

Alejo Carpentier, creador del concepto de lo Real Maravilloso./Internet

Los pasos perdidos es una novela del escritor сubano Alejo Carpentier. Esta novela, publicada en 1953, se inscribe perfectamente en el mundo de lo real maravilloso, algo que Carpentier describiera como patrimonio y natural de Latinoamérica. Cuenta el viaje a la selva de un apasionado de música que busca el origen de la música a través de los viejos instrumentos. Le encargan que traiga instrumentos de la selva venezolana. Emprende el viaje con su amante Mouche (su mujer es artista y sus giras le impiden verla a menudo, por lo que se siente frustrado). Durante el viaje, a medida que se interesa por la vida en la selva se desprende de su amante, y conoce a una joven, Rosario, de la que se enamora. Rompe con su amante y se instala a vivir con Rosario en la selva. Conoce también a un buscador de oro que ha creado una ciudad en la selva. Tiene que regresar a la ciudad porque su mujer lo busca. Logra divorciarse y acude otra vez a la selva para reunirse con Rosario, pero se entera de que se ha casado: nunca pensó que iba a regresar a instalarse de verdad con ella.
Por lo tanto, regresa a la selva porque es allí donde se siente más conectado consigo mismo.

Más de diez mil libros de autores peruanos serán presentados en FilBo 2014

En un espacio de más de tres mil metros cuadrados, Perú como país invitado a la feria organizará más de cuarenta actividades entre exposiciones fotográficas, mesas redondas, y degustaciones de la gastronomía peruana



El pabellón dedicado a Perú en la Feria Internacional del Libro de Bogotá (Filbo), que se realizará del 29 de abril al 12 de mayo de 2014, tendrá más de 10.000 libros de autores peruanos, así como presentaciones musicales y degustaciones gastronómicas, según adelantó hoy el Ministerio de Cultura.

Una nota de prensa del ministerio agregó que también se realizarán espectáculos de música con la presentación de la Orquesta Sinfónica Nacional y una exhibición de bailes típicos con el Elenco Nacional de Folclore.

El pabellón de Perú también mostrará una selección de los mejores artesanos de la feria Ruraq Maki y especialistas del Proyecto Qhapaq Ñan, que trabajarán lúdicamente con los niños para explicarles las maravillas del Camino Inca, que atravesó Suramérica en el tiempo de los Incas.

La elección de Perú como Invitado de Honor a esta feria "aspira a mostrar, principalmente a través de sus libros y autores más representativos -abanderados por Mario Vargas Llosa- más otras manifestaciones culturales especialmente significativas, la riqueza de su legado y la ebullición de su intenso presente", expresaron los organizadores de Filbo 2014 en la nota difundida por el ministerio.

El despacho dirigido por la ministra Diana Alvarez Calderón trabaja actualmente en la conformación de "una amplia comitiva de narradores, cronistas, poetas dramaturgos, críticos literarios, investigadores, periodistas, ilustradores, encabezada por nuestro Premio Nobel Mario Vargas Llosa, que mostrará lo mejor de la producción literaria y editorial de nuestro país".

Descubren versos de Safo, una de las primeras poetas del mundo

Son dos poemas, uno a su hermano y otro a un amor no correspondido. Los textos estaban en un papiro que un coleccionista le mostró a un experto de la Universidad de Oxford

La artista griega vivió entre los siglos VII y VI antes de Cristo y enseñó a recitar poesía. /www.sarasuati.com/revista Ñ

Safo es una de las poetas más misteriosas –también una de las más amadas– de la Grecia antigua. Sólo uno de sus poemas, de un total calculado en nueve volúmenes, ha sobrevivido completamente intacto. Por lo demás, se la conoce por fragmentos y retazos de versos, y aun así se la adora por sus delicadas composiciones de amor, añoranza y deseo.
Pero ahora se han descubierto dos obras desconocidas de la poeta lírica de Lesbos que vivió en el siglo VI a.C. Una es un poema prácticamente completo sobre sus hermanos; la otra, una pieza sumamente fragmentaria que aparentemente habla de un amor no correspondido.
Los poemas salieron a la luz cuando un coleccionista anónimo de Londres le mostró un trozo de papiro al Doctor Dirk Obbink, papirólogo de la Universidad de Oxford. Según Obbink, en un artículo que se publicará en los próximos meses, los poemas, conservados en lo que probablemente sea un papiro del siglo III d.C., “indudablemente” son de Safo.
No sólo los elementos del poema más largo se relacionan con fragmentos ya atribuidos a ella sino que además el metro y el dialecto en que están escritas ambas composiciones apuntan a la poeta griega.
El dato decisivo es la referencia a uno de sus tres hermanos, llamado Caraxo, cuya existencia merece dudas desde hace mucho, ya que nunca se lo menciona en fragmentos de Safo descubiertos con anterioridad.
Sin embargo, Herodoto, el historiador del siglo V a.C., nombró a ese hermano al describir un poema de Safo que cuenta una historia de amor entre Caraxo y una esclava en Egipto.
En este poema –aunque no es precisamente el que menciona Herodoto–, la escritora se dirige a sus oyentes al parecer para amonestarlos por dar por sentado el regreso de Caraxo por barco de un viaje de negocios.
Récenle a Hera, dice el narrador, “para que Caraxo pueda regresar aquí con su nave intacta; que lo demás quede en manos de los dioses, porque a menudo la calma rápidamente sigue a una gran tempestad”.
El poema luego dice que aquellos a quienes el dios Zeus elige salvar de las grandes tormentas están verdaderamente bendecidos y gozan de “una suerte sin par”. Y termina con la esperanza de que otro hermano, Larico, llegue a ser un hombre, “librándonos de una gran preocupación”.
Según Tim Whitmarsh, profesor de lenguas antiguas de la Universidad de Oxford, el poema puede leerse como un juego que trabaja sobre la Odisea de Homero y la idea de Penélope, que espera pacientemente en su casa el regreso de Odiseo. Safo con frecuencia reelaboraba temas homéricos en sus poemas.
Safo, que nació alrededor de 630 a.C., es famosa por sus poemas líricos de añoranza, a menudo dirigidos a mujeres y niñas.
La mención de sus hermanos Caraxo y Larico por nombre es un agregado importante a un conocimiento muy fragmentario de la vida de la poeta.

Camilleri: "El pueblo que se resigna está acabado"

Maestro italiano de la novela negra y conciencia política de la izquierda de su país, Andrea Camilleri se define a sus 88 años como un empleado de la escritura. Es la estrella del festival de literatura criminal BCNegra, que le entrega el Premio Pepe Carvalho

Andrea Camilleri, autor italiano de novela negra, creador del comisario Montalvano. /Cendamo Leonardo/elpais.com



La mañana del 19 de octubre de 2003, el escritor italiano Andrea Camilleri (Sicilia, 1925) se enteró por los periódicos de que, el día anterior, su amigo Manuel Vázquez Montalbán había muerto de un infarto en el aeropuerto de Bangkok. “Aquella noticia me golpeó, pasé verdaderamente un mal día. Después de comer, me eché una pequeña siesta y, al levantarme, mi mujer me dijo: 'Ha llegado un paquete para ti'. Lo abrí. Era el último libro de Manolo publicado en Italia”.
Si no fuera por la vista, que prácticamente lo ha exiliado de la lectura en papel, Camilleri disfruta de unos 88 años de lujo. Sigue escribiendo todos los días -hace un mes terminó la última entrega del comisario Montalbano, del que Salamandra publica ahora en EspañaEl juego de los espejos-, fumando como un carretero y contagiando el placer de la conversación. Dentro de unos días viajará a Barcelona para participar en la semana literaria BCNegra 2014.
¿Es cierto que usted a veces empieza a escribir una novela a partir de una frase escuchada en la calle?
Sí, pero más que una frase escuchada en la calle, suelo utilizar alguna frase leída en un libro. Por ejemplo, La desaparición de Patò nació de dos frases de una novela de Leonardo Sciascia en la que cuenta que en 1873 hubo en Italia una gran investigación parlamentaria sobre Sicilia. En un determinado momento, el senador que presidía la comisión le preguntó al alcalde de un pequeñísimo pueblo de Caltanissetta: señor alcalde, ¿se han producido recientemente en su pueblo hechos de sangre? Y el alcalde respondió: no, a excepción de un farmacéutico que por amor ha matado a siete personas... Imagínese qué locura, en qué entorno vivía, ¡no consideraba un hecho de sangre matar a sie
Vivía en el escenario de sus novelas, Sicilia, la Mafia…
A la Mafia la he tenido siempre en un segundo plano, aunque siempre presente, porque negarla hubiese sido negar la existencia del aire. Influye en todas las relaciones, condiciona la existencia, y el Estado aún no sabe cómo luchar contra ella. Hoy además la Mafia es de cuello blanco y, por tanto, más difícil de combatir. Al principio eran analfabetos y hoy tienen carreras, pero sigue siendo la mafia. Está en la política, en la industria...
¿Nunca ha tenido problemas por escribir de la Mafia?
No. Y eso que ya han aprendido a leer. En el momento en que empezaron a matar periodistas entendí que ya habían pasado a la alfabetización. 
¿Por qué escribe en siciliano?
No es exactamente siciliano. Es un siciliano muy manipulado, el modo en que hablábamos en nuestra casa de la pequeña burguesía. El siciliano se utilizaba para el discurso íntimo, personal, y el italiano para tomar distancia o incluso para intimidar. Mi madre me podía estar hablando en dialecto, pero cuando quería advertirme de algo –¡te lo repito solo una vez más!— entonces pasaba al italiano.
¿Sigue escribiendo cada día?
Sí, soy un empleado de la escritura, cada día, como si fichara. Empiezo muy pronto, sobre las ocho, pero cumpliendo unos requisitos: tengo que estar perfectamente en orden –afeitado, vestido-- como si fuese a ir a la oficina. Se trabaja espléndidamente hasta las diez y media de la mañana que es cuando empiezan las llamadas de teléfono. Yo sostengo la necesidad del ejercicio cotidiano, de la misma forma que un pianista, aunque no tenga un concierto a la vista, se mantiene haciendo ejercicio. Es fundamental para mantener a punto el cerebro y la escritura.
¿Se siente comunista todavía?
Siempre, siempre, siempre… Comunista por la justicia social, que cada vez se aleja más en el horizonte.
¿Dónde está la izquierda italiana?
Me acuerdo de aquel filósofo, Diógenes, que buscaba al hombre con una linterna. Pero ni siquiera con una linterna se consigue encontrar a la auténtica izquierda italiana. Ya no hay una idea que la tenga unida. Una idea de país, de Estado. Italia está atravesando un momento verdaderamente feo. La situación del desempleo es terrible. Si hace 40 años se hubiese producido una situación así, la gente habría bajado la calle. Hoy, en cambio…
¿Echa de menos una reacción más fuerte?
Esto es malo desde el punto de vista de la resignación. Si un pueblo se resigna está acabado. Aquellos que han perdido la esperanza de encontrar un trabajo y por eso ya no lo buscan están dando un paso hacia el suicidio. Antes, la actitud era otra [alza la voz, como prestándosela a un desempleado]: pierdo la esperanza de encontrar un trabajo y te disparo, porque la Constitución dice que Italia es una República fundada sobre el trabajo, por tanto bajemos a la calle a pedirlo… Pero no bajamos a la plaza. Esto quiere decir que la enfermedad es muy grave.
Se le ve muy desilusionado con la política…
Creo en la política, y por eso escribo a menudo artículos sobre política, pero creo en la buena política, que no es la que se practica ahora. Me interesa una política donde no todo es posible, donde no se traiciona a los propios electores al día siguiente de las elecciones. Eso me repugna. La política que, con sus pactos, sigue dándole la oportunidad a Berlusconi, que ya ha sido condenado en firme y por tanto es un delincuente, que continúe dominando la política italiana. Este país debería avergonzarse de que un hombre así continúe haciendo política.
A veces es muy difícil entender desde fuera la incapacidad de Italia para dejar atrás ciertos vicios de la política….
Los italianos, aunque esto que voy a decir es un poco grave, todavía no se han acostumbrado a la democracia. Sé que son palabras fuertes. Si usted mira a Francia, tuvieron la revolución francesa. En España, el 36 representó la confrontación que luego fue mundial entre fascismo y antifascismo. Se pagó con sangre y tienen ahora una idea de democracia ganada. Nosotros, sí, tuvimos la resistencia, la liberación, pero era más contra los alemanes, contra los ocupantes, no contra el propio residuo fascista. No se ha producido una verdadera liberación, verdadera. Es un problema no resuelto.
¿Qué piensa un comunista irredento del papa Francisco?
Viene de una Iglesia más cercana a la pobreza, y se le nota. No por casualidad ha aparecido en L’Osservatore romano la reseña de un libro que habla de la teología de la liberación que era como una blasfemia hace algunos años. Por tanto, no es solo una apariencia, es una sustancia. Si lo conseguirá, esto no lo sé. Porque el Vaticano es peor que una cúpula mafiosa, je je… Pero yo deseo que lo consiga.

'Femicrime’ y delitos urbanos en Barcelona

Destaca en el programa de BCNegra (hasta el 8 de febrero, con más de 60 actividades) la presencia masiva de autoras. Este año, la cita cuenta con más editoriales que nunca: 43.
El catálogo de estrellas internacionales luce nombres como Peter James, Ben Pastor, Sophie Hannah y el propio Camilleri, que recogerá el premio Pepe Carvalho.
No conviene perderse la exposición sobreGeorges Simenon y la dedicada a las mujeres malvadas en las aventuras del escritor Sherlock Holmes.
Entre las numerosísimas mesas redondas, las dedicadas a la ciudad y el crimen, las series televisivas, los detectives victorianos y el lado oscuro y criminal de la ciencia.

'Entre las cenizas'. Todos fogata

Los padres y madres de hijos adolescentes en Ciudad Juárez también habitan estas páginas: ahí están, haciendo esfuerzos descomunales para cuestionar la naturalidad o fatalidad de la ruta de la violencia

Familiares de una niña muerta en Ciudad Juárez (México) en 2005. /elpais.com

En la presentación del libro de crónicas Entre las cenizas. Historias de vida en tiempos de muerte, dije algo que había dicho muy pocas veces antes y que ahora, más de un año después, sigo creyendo: no sé si los libros salvan vidas, pero si un libro pudiera hacerlo, sería éste. El libro en cuestión, el cual conocí desde su temprana versión en manuscrito porque sus editoras, las periodistas Marcela Turati y Daniela Rea, me invitaron a escribir el prólogo, es un libro necesario. Un libro urgente. Compuesto por diez crónicas que muestran las múltiples estrategias que han utilizado una gran diversidad de hombres y mujeres de México para enfrentar la maligna violencia que cunde en el país, Entre las cenizas va mucho más allá del lamento o de la victimización artera o de la empatía fácil.
Lejos del estereotipo que a menudo adjudica la violencia de la guerra calderonista a linajes ancestrales o a la pasividad de la sociedad civil, estos periodistas vuelven visible lo que le resulta obvio al que anda a pie: es gracias a una gran capacidad de organización desde abajo que los mexicanos han podido sobrevivir con dignidad ante los embates de esa guerra que pocos en las altas esferas del país admiten como cierta. Entre las cenizas registra la constante actualización de formas de resistencia comunitaria que distingue a la historia de México desde el pasado más remoto hasta nuestros días.
Ahí están las mujeres que, volviendo sociales las habilidades culinarias que reinan en el ámbito doméstico, se dan a la tarea de alimentar a los migrantes centroamericanos que viajan en los lomos de La Bestia, el tren que muchas veces los lleva a ningún lado o a la muerte. Los padres y madres de hijos adolescentes en Ciudad Juárez también habitan estas páginas: ahí están, haciendo esfuerzos descomunales para cuestionar la naturalidad o fatalidad de la ruta de la violencia a través de la formación de clubes deportivos. Los que no pudieron encontrar alivio a las dolencias psicológicas o del espíritu en las instituciones de salud, han recurrido a una terapia popular, las flores de Bach, para hacerse del espacio de expresión y cuidado necesario para vivir el día a día de la violencia: ellos también están aquí. Hay más, por supuesto. Los ejemplos son muchos y cubren un gran territorio del país.
En un contexto en el que la poesía documental —un modo poético que, al poner en cuestión el yo lírico, asume como propios los decires y sentires comunitarios— ha brillado por su ausencia, no es de extrañarse que sean los periodistas, especialmente los encargados de ese género híbrido que es la crónica (lo más parecido que tenemos a la no ficción), los que nos recuerdan la fogata mítica y práctica alrededor de la cual seguimos intercambiando historias, registros, recuerdos. Son ellos los que, re-leyendo y re-escribiendo los textos de muchos otros, los lenguajes de muchos otros, han logrado extraer el fósil vivo del empeño y la confianza, las tradiciones y el ingenio, el sentido de comunidad y la fe que, entre otros tantos elementos, han salvaguardado nuestra existencia.
Valientes y brillantes, Turati y Rea se han dado a la tarea, en conjunto con SurPlus, la editorial independiente ubicada en Oaxaca, de compartir Entre las cenizas con todo mundo: http://entrelascenizas.periodistasdeapie.org.mx/?page_id=98
Aquí es posible bajar el libro gratis, en versiones tanto en español como en inglés. También se pueden consultar imágenes fotográficas y videos. Las editoras están en TW: @marcelaturati; @danielarea
* Cristina Rivera Garza, su último libro es El mal de la taiga

Cómo saber si eres escritor

¿Quién se puede llamar escritor? ¿El que escribe a diario? ¿El que ha sido publicado? ¿El que tiene lectores? Si contestas Sí al menos a ocho preguntas del siguiente cuestionario, sabrás que puedes considerarte escritor


Simplemente, siéntate a escribir./sinjania.es


1. ¿Está sucia tu casa porque el tiempo de la limpieza lo dedicas a escribir?
2. ¿Renuncias a salir con tus amigos por quedarte en casa escribiendo?
3. ¿Apagas la televisión para ponerte a escribir?
4. ¿Prefieres recibir críticas útiles que elogios?
5. ¿Dedicas tus vacaciones a visitar lugares donde documentarte para tu novela o a acudir a congresos de escritores o cursos de escritura?
6. ¿Prefieres chatear sobre temas de escritura con otro escritor a una charla con un buen amigo?
7. ¿Has aceptado alguna vez un trabajo solo porque, a pesar de ganar menos, te dejaba tiempo libre para escribir?
8. ¿Estás dispuesto a renunciar a todas las cosas (una buena casa, un coche mejor, vacaciones exóticas) que sabes que podrías tener si empleases el tiempo que dedicas a la escritura a una carrera más lucrativa?
9. ¿Estás dispuesto a vivir sabiendo que tal vez nunca alcanzarás tu meta, pero no piensas renunciar a ella jamás?
10. ¿Has hecho todas o alguna de estas cosas durante al menos cinco años?