sábado, 5 de mayo de 2012

Ciclo: una imagen necesita más de mil palabras

Paraíso Travel
Jorge Franco



La novela de los inmigrantes

Jorge Franco llegó a Nueva York con las primeras cien páginas de su tercera novela. Recorrió durante dos meses la metrópoli en tenis, bluyines, camiseta y gafas oscuras, pero bajo esa apariencia de turista convencional que se fotografiaba frente a la Estatua de la Libertad y caminaba abismado por la Quinta Avenida sombreada por rascacielos, se escondía un escritor con ánimo investigativo en procura de historias, atmósferas y personajes para terminar su obra, que entra en el universo de los emigrantes colombianos en el norte.

Se instaló con su esposa, Natalia Echavarría, en un apartamento prestado en Manhattan, cerca al Parque Central, de finales de abril a finales de julio del año pasado. Allí regresaba todas las noches y anotaba en su computador lo que más le había impresionado de las pesquisas del día.

Le tomó dos años y medio escribir Paraíso Travel, que acaba de llegar a las librerías precedida de la expectativa creada por el éxito de Rosario Tijeras, su segunda novela, que pronto se convertirá en guión cinematográfico. El nuevo libro cuenta la historia de una pareja de novios que viaja de Medellín a Estados Unidos en busca de las oportunidades que no encontraron en su país. Se cuelan ilegalmente por El Hueco, y al llegar a Nueva York, sin quererlo, se pierden el rastro durante un año. Finalmente, el joven reencuentra a su amada luego de un viaje en bus de 30 horas que lo lleva de Nueva York a Miami. En ese recorrido él relata la aventura vivida por los dos a los sucesivos vecinos de puesto.

"CADA HISTORIA QUE UNO ESCUCHABA DABA PARA UN LIBRO. EL PAÍS SE REPITE EN QUEENS".
En realidad Jorge Franco llegó primero a Miami y desde allí emprendió un viaje de 30 horas en bus hasta Nueva York, trayecto inverso al de la novela. "Me interesaba saber cómo era el paisaje que se veía por la ventanilla a lo largo de la ruta y observar el aspecto humano de los pasajeros, que es el de las clases sociales más bajas de Estados Unidos". Y hubo sorpresas: en la travesía se topó con una negra voluminosa de anteojos que predicaba sus convicciones religiosas, y que resultó idéntica a un personaje que Franco había imaginado y descrito en lo que llevaba hasta entonces de novela. Viajó 30 horas en un vehículo en el que no se permitía hablar en voz alta ni oír música, los asientos se reclinaban muy poco, se presentaban requisas policiales y numerosas paradas en los McDonald's de la carretera.

Al llegar a Nueva York se centró en los ambientes de Manhattan y Queens, y caminó por las calles que también recorrían sus personajes. "Quería palpar muy bien cómo era la vida de los colombianos recién llegados y la de quienes llevaban mucho tiempo. Dónde estaban, cómo vivían, a qué se dedicaban, qué metro utilizaban, qué hacían los fines de semana, a qué le temían y qué extrañaban".

El encuentro con un rapero del sur de Bogotá, que tenía la esperanza de vivir de la música en Nueva York, le confirmó uno de los presupuestos de su novela: que era posible que dos personas amigas se perdieran el rastro en la gran ciudad. Este joven llegó en compañía de un amigo y por circunstancias fortuitas no tuvieron noticia el uno del otro durante dos meses a pesar de buscarse sin pausa. El relato de una pareja de colombianos fue tomado por el novelista como base para describir el paso de sus protagonistas por El Hueco. Llegaron a Guatemala, pasaron a México en trayectos maratónicos en buses destartalados, y alcanzaron Estados Unidos desde la ciudad fronteriza de Reinosa metidos en un camión cargado de troncos.

Dos contactos fueron fundamentales en Nueva York. La periodista Elizabeth Mora huyó hace 14 años de Colombia por amenazas del narcotráfico y posee una vasta documentación sobre inmigrantes colombianos. Cuando habló con Franco ella misma acababa de llegar de una travesía con indocumentados para cruzar la frontera por El Hueco. El otro punto de información era la pequeña agencia de viajes que tiene en Queens Orlando Tobón, un colombiano radicado hace 30 años en Nueva York, que tiene una emisora comunitaria y varios programas sociales a beneficio de los inmigrantes colombianos. A su local, más que clientes llegan filas de personas ilusionadas con encontrar un alivio a sus adversidades.

Franco se hizo habitual de la agencia. Iba por lo menos dos veces a la semana, oía la historias, entrevistaba a los personajes que le interesaban y aprovechaba para recorrer el vecindario de Queens y entender que los sueños de los inmigrantes miran más allá, hacia Manhattan, al otro lado del río Hudson. "En Queens se repite la sociedad colombiana con todo lo malo y todo lo bueno". El escritor supo de inmigrantes que han trabajado toda la vida y han prosperado honradamente, de empresarios, ladrones, desempleados, sicarios, guerrilleros y paramilitares. Se enteró del caso de un comerciante que recibía llamadas extorsivas en Estados Unidos y la amenaza consistía en asesinarle a uno de sus familiares en Colombia, que estaba bien pisteado a juzgar por las descripciones del delincuente. "La verdad es que cada historia que uno escuchaba allá daba para un libro, pero yo tenía que estar concentrado para no desviarme de mi historia".

Volvió a Colombia en julio de 2000 y continuó la redacción de la novela con la imaginación estimulada por la carga que traía en su equipaje de recuerdos. En abril de este año se le presentó otra ocasión de continuar su investigación de campo. Lo invitaron a Ciudad de México para hablar de Rosario Tijeras, viaje que aprovechó para pasar cuatro días en la zona de la frontera con Estados Unidos -Reinosa y Nuevo Laredo-, entre pueblos polvorientos y bulliciosos en los que cientos de personas se juegan la vida diariamente en busca del sueño americano.

Este novelista, que escribe por las tardes en su casa de la vía a La Calera, sintió un golpe de nostalgia cuando entregó las últimas galeradas de Paraíso Travel, "porque a partir de ese momento la obra ya no me pertenece". En su computador, entre tanto, quedaron almacenados numerosos dramas que reclaman su turno para ser contados.

Minicuentos 33



El paraíso                                                                                                                         

Héctor Canales G.

Yo estuve en el paraíso. Ahí, todos los deseos se cumplían. El lugar era hermoso y el clima perfecto. Nada turbaba la tranquilidad. No se podía discutir con nadie ni poseer una sola mujer. (Ni siquiera estaba permitido gritar.) Me pasaba los días en una modorra continua. Era tan aburrido, que solicité mi traslado al infierno… y aquí estoy de nuevo.

Un día de estos

Salvador Herrera García

Diariamente desfilan frente a mí centenares de personas, de nacionalidades diversas, que ocultan su hipocresía, egoísmo y maldad detrás de sus antejos y cámaras fotográficas.
Es un desfile interminable de seres que vienen a verme como una rara y curiosa pieza de museo. Pocos son los que me conocen en realidad, los que sienten el mensaje que mi gesto y actitud transmiten, y para ellos —a veces— cambio mi dureza por una sonrisa. Las luces de flashes y reflectores me caen como fuego; me toman desde diversos ángulos, me estudian detenidamente con curiosidad malsana. Gracias a que estoy tras una barrera protectora, me salvo de las manos que quisieran tocarme, palpar mi enmarañada barba, mi rostro duro, mis nervudos brazos, las venas de mis manos o los pliegues de mi túnica.
Los siglos han ido acumulándose sobre mi marmóreo cuerpo; mis músculos tensos no aguantan más; esta túnica me pesa inmensamente, cargada de polvo centenario, y a veces siento que mi cuerpo cruje, como queriendo realizar el movimiento que mi actitud promete…
Quizás no espere más. Un día, cansado de este desfile de autómatas que vienen a verme, mis piernas se alzarán, mis ojos cobrarán vida, toda mi musculatura desfogará la fuerza que contiene… y arrojaré las tablas de la ley, las de los Diez Mandamientos que —gracias a un escultor genial llamado Miguel Ángel— sostengo desde hace cuatro siglos. Las arrojaré sobre éstos que no las han respetado ni se acuerdan de ellas.
Y cuando esto suceda, yo seré solamente trozos de mármol; fotografías y dibujos de lo que fui: la estatua perfecta e imponente esculpida por un genio. Y quien quiera encontrarme o saber de mí, tendrá que buscar el nombre de MOISÉS en el capítulo del Éxodo, entre las páginas del Antiguo Testamento.

El de damas, el de caballeros, el de ajedrez

Isidoro Blastein

Ella: Pero al final, qué querés, ¿algo perfecto como el ajedrez?
Él: El ajedrez no es perfecto.
Ella: ¿Por qué no es perfecto?
Él: Porque las mujeres no lo juegan.
Ella: ¿Por qué las mujeres no lo juegan?
Él: Porque no es perfecto.

Sharik                                         

Alejandro Solyenitzin

En nuestro patio un chico tiene encadenado a su perrito, Sharik. Lo tiene así desde que era un cachorrito. Una vez fui a llevarle huesos de caldo humeantes y aromáticos, pero justo en ese momento el chico soltó al pobrecito.
La nieve en el patio es copiosa y blanca. Sharik, lleno de júbilo, da vueltas por el patio, salta como una liebre, el hocico lleno de nieve; corre por todos los rincones, del uno al otro… Se me aproxima, todo velludo, salta alrededor de mí, huele los huesos y vuelve a correr.
"No necesito yo sus huesos… denme solamente la libertad".


Conclusión

Salvador Virgen

Sí, creo que mi crisis de identidad comenzó cuando descubrí que la imagen que reflejaban los espejos no era la mía.


La fuente de la eterna juventud

Jairo Aníbal Niño

Y cuentan que don Gonzalo Fernández de Vivar y Montero, durante la conquista, buscó afanosamente por estas tierras la fuente de la eterna juventud. En medio de los pantanos, en la selva, en los páramos, registró el aire, oteó el lugar donde nacen las aguas, investigó de boca en boca las viejas leyendas. En su caballo pinto vagó muchos años por esos lugares hasta que un día percibió un pequeño cambio: algo así como un anuncio, como un signo. Una transformación del aire, del color de los árboles, del olor del agua. Avanzó hasta un claro del bosque y presenció un espectáculo que lo dejo maravillado. Un tigre, corpulento y feroz, rugido manchadoanaranjado, las garras poderosas y fuertes, el ojo girando, buscando el colmillo dónde hincar y destrozar, frente al enemigo que lo esperaba sereno con un algo de quietud en el cuerpo. El tigre gigantesco dio un salto en el aire, rugió, cayó levantando la hojarasca, viró presto a continuar el ataque, hasta que sintió el feroz golpe, la mortal desgarradura, la sangrienta herida en el vientre. La libélula había hecho presa de él, le había dado el golpe mortal y el tigre empezó a morir bajo la vibradora luz de sus alas. Don Gonzalo acarició su barba de 95 años de longitud, espoleó su caballo y penetró en la floresta húmeda. Y aquel día de gracia de San Martín, en medio de frescas hierbas, con pájaros dorados dando vueltas de carnero en el césped, con roedores de ojos plateados durmiendo la siesta en sus orillas, encontró la fuente de la eterna juventud. Bajó de su caballo pinto y, tembloroso, hincó la rodilla en tierra, declarando esa fuente propiedad de Fernando e Isabel de Castilla, sacó de su armadura el gran escapulario obsequio del Papa, penetró en la fuente, avanzó mientras entonaba cantos de alabanza a Dios y a María Santísima y murió ahogado en las turbulentas aguas.

Páginas inéditas de 'El principito'

En uno de los textos aparece un personaje nuevo, el crucigramista

Las dos hojas manuscritas de El principito que subastará la casa ArtCurial. / Remy de la Mauviniere.fuentes:Elpais.com. BBC Mundo.revistaarcadia.com

La casa parisiense de subastas Artcurial ha hallado dos páginas inéditas de El principito, el cuento clásico del escritor francés Antoine de Saint-Exupéry (1900-1944). Los textos, casi ilegibles, fueron descubiertos entre varios manuscritos que un coleccionista envió a la casa para que fueran tasados. Las dos hojas han sido valoradas en más de 65.000 dólares (unos 50.000 euros) y saldrán a subasta el 16 de mayo. En el paquete de manuscritos entregados a la casa de subastas también estaban 121 páginas del libro Piloto de guerra (1942), estimadas en 250.000 euros.

Las páginas son del mismo material que Saint-Exupéry utilizó para el original de El principito, un papel americano habitual durante la Segunda Guerra Mundial, por lo que los expertos las sitúan en 1940 o 1941. La primera de las dos hojas, amarillenta y con varias tachaduras, contiene variaciones de los capítulos 17 y 19 del libro. En la segunda el autor introdujo a un personaje desconocido: el primer hombre que el protagonista encuentra al llegar a la Tierra. Según uno de los responsables de Artcurial, Olivier Devers, han decidido llamar al nuevo personaje "el crucigramista", ya que se encuentra buscando una palabra de seis letras que significa "gargarismo", según se puede apreciar en el diálogo que mantiene con el Principito en el texto inédito. La solución al enigma no se encuentra en el texto hallado, aunque los expertos de la casa de subastas creen que la palabra que busca el hombre puede ser "guerra".
Devers ha declarado que "al descifrar la ilegible escritura de estas dos páginas", se dio cuenta de que se trataba de un pasaje de El Principito. En el texto se menciona varias veces al personaje
Es la primera vez en 70 años que se descubre material desconocido de este clásico de la literatura mundial, la historia del aviador perdido en un desierto que se encuentra con un niño triste. El manuscrito original, conservado en la biblioteca Pierpont Morgan de Nueva York, fue donado por el escritor a la periodista neoyorquina Silvia Hamilton Reinhardt, amiga de su traductor, cuando se disponía a viajar a África en 1943. Un año después, el aventurero Saint-Exupéry desaparecía para siempre mientras volaba con su avioneta.

Solo se trata de dos hojas amarillentas descubiertas en medio de una pila de manuscritos por la casa de subastas parisina Artcurial. Un borrador, dicen. Pero la indescifrable escritura que llena estas páginas es la del escritor francés Antoine de Saint-Exupéry y el texto revela elementos inéditos de su gran éxito, “El Principito”.
A menudo, los expertos en libros y manuscritos de Artcurial reciben material antiguo que revisan y evalúan antes de subastarlo. Ese día, un coleccionista privado les entregó a Olivier Devers y Benoit Puttemans un paquete de manuscritos con varios textos de Saint-Exupéry. Entre ellos se encontraban 121 páginas del libro Piloto de Guerra estimadas en 250.000 euros y una sorpresa.
"Al descifrar la ilegible escritura de estas dos páginas, me di cuenta de que se trataba de un pasaje del libro “El Principito” ya que el texto lo menciona varias veces", contó el experto de Artcurial Olivier Devers.
"El hecho de descubrir un borrador de ‘El Principito’ me sorprendió. Fue maravilloso y muy importante: es la primera vez en 70 años que aparecen páginas desconocidas de ‘El Principito’. Además, me gusta mucho este libro, que es uno de los grandes textos de la infancia, y también su autor en general", añadió.
Lo que se venderá el 16 de mayo por un precio estimado entre 40 y 50.000 euros son estas dos hojas autógrafas. El papel americano es el mismo que Saint-Exupéry usó para el manuscrito original de la novela que se encuentra en la biblioteca Pierpont Morgan de Nueva York. También es el que solía usar durante la Segunda Guerra Mundial, así que se estima que estas hojas se remontan al año 1940 o 1941.
Acertijo
El texto está tachado pero aún así las palabras barradas se pueden divisar. La primera hoja tiene variantes de los capítulos 17 y 19 de la versión del libro que conocemos.
Pero lo más sorprendente se encuentra en la segunda hoja que lleva una parte totalmente inédita de la novela. El personaje acaba de llegar a la Tierra y se encuentra con el primer habitante en el planeta.
Ante tal descubrimiento, expertos e historiadores de Saint-Exupéry llegaron a la casa de subastas para verlo encontrarse con este nuevo personaje que no conocían. "Decidimos llamarlo el crucigramista porque está buscando una palabra de seis letras ", explicó Devers.
De hecho, el borrador termina con un enigma no resuelto:
- Dónde están los hombres, se preguntaba el Principito mientras viajaba.
Se encontró al primero en una carretera. "¡Ah!, pensó, quiero a saber qué piensan de la vida en este planeta, se dijo. Quizás se trate de un embajador del espíritu humano… "
- Buenos días, dijo con alegría.
- Buenos días, dijo el hombre.
- Qué estás haciendo?, dijo el Principito.
- Estoy muy ocupado, dijo el hombre.
Claro que está muy ocupado, pensó el Principito, tiene un planeta tan grande. Hay tanto que hacer. Y casi no se atrevía a molestarlo.
- Quizás te puedo ayudar, le dijo sin embargo: al Principito le hubiese gustado ser útil.
- Quizás, le dijo el hombre… Llevo tres días trabajando en ello sin lograrlo. Estoy buscando una palabra de seis letras comenzando por una G que significa "gargarismo".
- Gargarismo, dijo el Principito.
- Gargarismo, dijo el hombre.
(Todos los derechos de copia reservados a Artcurial)
En Artcurial, los dos expertos no dejaron de pensar en ello. Según ellos, la palabra que busca el hombre del planeta podría ser "guerra". Su teoría se basa en una visión del Principito como una alegoría de la guerra. Además, se sabe que este tema era muy importante para su autor en esta época.
No podremos saber si están o no equivocados. Saint-Exupéry, quien murió durante la Segunda Guerra Mundial, se llevó el secreto a la tumba hace 68 años. Nunca nos podrá comunicar su respuesta. Ni sabremos jamás si él mismo la sabía.

"Solo la dosis hace el veneno"


Marie-Monique Robin revela en su libro Nuestro veneno cotidiano los productos químicos que, en pequeñas dosis, forman parte de nuestra alimentación. Su lectura quita el apetito
Portada del libro Nuestro veneno cotidiano, de la periodista Marie-Monique Robin. foto.fuente:aviondepapel.tv
Su libro es una amplia investigación que suma opiniones de científicos independientes, agencias alimentarias o estudios oficiales.
Nos asustaríamos si, al beber un zumo de fruta, leche en polvo o ciertos vinos, detectáramos que el fabricante incluye en sus ingredientes el término dimetilpolisiloxano, un derivado de la silicona. Sin embargo, dicho componente lo pasamos por alto cuando la etiqueta lo enuncia como E900.
Muchos de los alimentos que comemos cuentan con aditivos disfrazados de eufemismos. Los productos químicos que contienen se denominan con una letra seguida de varios números. La industria alimentaria los considera inofensivos, porque, según dicen, su dosis supone una “ingesta diaria admisible” (IDA).
Otro de esos aditivos de ingesta diaria admisible es el aspartamo, más conocido mundialmente como E951. Dicho edulcorante tiene el poder de endulzar 200 veces más un alimento que el azúcar de caña. Lo consumen en todo el mundo 200 millones de personas. El aspartamo está presente en unos 6.000 productos, entre ellos la sacarina, algunas bebidas refrescantes o ciertos cereales para el desayuno.
Muchos científicos lo tildan de dañino para la salud. Un estudio de 2006, por ejemplo, confirmó que aumentó el número de linfomas, leucemias y tumores en una población de 1.800 ratones que ingerían dosis diarias. Otros estudios más corporativos, en cambio, lo defienden frente a las autoridades sanitarias como inofensivo por –volvemos al término- ser un producto cuya ingesta diaria es admisible.
Sobre este tipo de dosis aptas e inofensivas en nuestra comida escribe la periodista de investigación Marie-Monique Robin en su libro Nuestro veneno cotidiano (Península, 2012).
Es un libro que acumula numerosas entrevistas, documentación e informes en los que se muestra el proceso de deterioro que nuestra alimentación ha sufrido, según mantiene la autora, desde la Segunda Guerra Mundial. Son dos años de pesquisas, documentación y entrevistas con investigadores, agencias de regulación alimentaria y análisis de estudios científicos. La lectura de este libro de casi 700 páginas quita el apetito.
La periodista no sólo nos desvela qué tipo de moléculas químicas, como el aspartamo, ingerimos bajo la autorización de las agencias alimentarias, sino que, además, ataca directamente las prácticas de la industria del ramo.
Marie-Monique Robin nos detalla las cruzadas que muchos investigadores han tenido contra la denominada junk science (ciencia basura). Cada vez que surge un informe en contra de un aditivo por parte de un investigador independiente, las multinacionales lo contrarrestan con otro favorable a sus intereses económicos, sembrando la duda y la falta de veracidad.
¿Quién miente?, parece preguntarse la autora durante todo su libro.
No en vano, Nuestro veneno cotidiano hace un recorrido por la denominada revolución verde (el uso de pesticidas para salvaguardar las cosechas) hasta el uso de nuevos aditivos químicos en nuestros alimentos más habituales.
En este sentido, la autora cruza los datos de ciertos estudios que describen cómo el incremento de dichos pesticidas o moléculas químicas casan con el aumento del cáncer o bien de enfermedades neurológicas, como, por ejemplo, el Parkinson o el Alzheimer.
“Nuestro veneno cotidiano es el fruto de una convicción que me gustaría compartir: hay que volver a apropiarse del contenido de nuestro plato, retomar las riendas de lo que comemos, para que nos dejen de infligir pequeñas dosis de venenos que no presentan ninguna ventaja”, escribe la autora al comienzo de Nuestro veneno cotidiano.
Y una frase de Paracelso recorre la columna vertebral, como un escalofrío, durante muchos de los fragmentos del libro de Robin: "Solo la dosis hace el veneno". La polémica está servida, nunca mejor dicho.

jueves, 3 de mayo de 2012

Ernesto Cardenal gana el Reina Sofía de Poesía

Este galardón, dotado con 42.100 euros, celebra su XXI edición y está considerado uno de los más importantes de este género

El poeta Ernesto Cardenal.foto:Claudio Álvarez.fuente:elpais.com
 El poeta nicaragüense Ernesto Cardenal ha ganado este mediodía el Premio Reina Sofía de Poesía, uno de los más prestigiosos del género en el mundo iberoamericano. Escultor, traductor, creador de fuertes compromisos políticos y religiosos, fue ministro de Cultura durante la Revolución Sandinista, en 1983, y sacerdote. El galardón está dotado con 42.100 euros y celebraba su XXI edición.
"Tengo libertad para todo menos para decir lo que pienso en público", declaró a este periódico Cardenal en 2009. Desde 1994, cuando se distanció del Frente Sandinista de Liberación, ha sido sometido al cerco político en su país, gobernado por el exlíder guerrillero Daniel Ortega, al que el poeta llegó a acusar de “ladrón”.
Uno de los máximos exponentes de la Teología de la Liberación, Cardenal y también ha visto censuradas sus ideas por parte de la jerarquía católica, muy beligerante con este movimiento cristiano de signo proletario.
El jurado que ha distinguido a Cardenal, cuyo veredicto se ha dado a conocer en el Palacio Real, ha estado formado entre otros por, entre otros, por José Manuel Blecua (director de la RAE), los escritores António Lobo Antunes, Soledad Puértolas, José Manuel Caballero Bonald, Luis Antonio de Villena, Jaime Siles y Luis Alberto de Cuenca.
"No era justo que por motivos extraliterarios alguien tan significativo en la poesía del siglo XX se quedara fuera" de la nómina de ganadores de este premio, ha declarado Luis Antonio de Villena.
Para Jaime Siles "a este premio le faltaba el nombre de Ernestro Cardenal, un gran poeta, con una obra muy amplia, además de uno de los grandes traductores de los clásicos".
"Lo he tratado bastante. Es un tipo particular, silencioso, en su mundo. Es de los poetas más compartidos y leídos. El primero bajo una gran influencia de Catulo, de los clásicos latinos y de los aforismos. Es el poeta que he leído con más gusto. Se parece a Walt Whitman. Hizo mucho por la poesía en Centroamérica cuando fue ministro de Cultura. Justo al contrario de lo que ocurre en este país, donde se cree que la cultura es un rastrojo", ha señalado por vía telefónica el escritor y poeta Benjamín Prado.
“¡Cuánto me alegro! Se lo merece por su persona y por su poesía. Además de ser un gran poeta, sus traducciones de Catulo son maravillosas”, indica el editor Chus Visor, que rememora el episodio en el que Cardenal se arrodilló en 1983 ante el Papa en su visita a Nicaragua para protestar por la posición del Vaticano ante la Revolución Sandinista y las actividades de la Contra.
“En otras ocasiones la política juega a favor para los premios, en este caso jugó en su contra. Me da mucha pena cómo han pasado de largo por delante de Cardenal tantos Cervantes y tantos Reina Sofía”.
De sus obras, Visor destaca Lo salmos , Oración por Marilyn Monroe, El estrecho dudoso, y El oráculo sobre Managua.
A lo largo de su carrera Cardenal ha sido distinguido entre otros con el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda en 2009 y con su elección, en 2010, como miembro de la Academia Mexicana de la Lengua.
En la nómina de ganadores del Reina Sofía se cuentan entre otros el chileno Gonzalo Rojas (1992) el madrileño José Hierro (1995) el asturiano Ángel González (1996) el uruguayo Mario Benedetti (1999) el catalán Pere Gimferrer (2000) O el argentino Juan Gelman (2005) el valenciano Francisco Brines (2010) o la cubana Fina García.

Biografía

Cardenal nació en Granada, Nicaragua, el 20 de enero de 1925, donde pasó su primera infancia. Realizó el bachillerato en el Colegio Centroamérica de los Jesuitas en Granada. Más tarde, en México, ingresó en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma, en esta época publicó sus primeros poemas. Completó sus estudios en la Universidad de Columbia (Nueva York) donde se doctoró. Entre 1949 y 1950 se dedicó a viajar por Europa. En esta época se inició en otra de sus pasiones artísticas: la escultura.
En 1952 fundó una pequeña editorial de poesía, El hilo azul. En 1954 participó en un movimiento armado que intentó asaltar el Palacio Presidencial y que fue conocido en Nicaragua como La Rebelión de Abril. Es en 1957 cuando su vida da un giro total al decidir hacerse monje trapense e ingresar en el Monasterio de Nuestra Señora de Gethsemani, en Kentucky, EE UU donde Thomas Merton se convirtió en su maestro, consejero espiritual y amigo. Ingresó más tarde en el Monasterio Benedictino de Cuernavaca, México, donde permaneció dos años.
Su labor poética se materializó en esta época, dando cuenta de sus experiencias místicas, en Gethsemani Ky y Vida en el amor. En 1961 continuó sus estudios de Teología en un seminario católico en la Ceja, Colombia. Desde allí publicó las obras Salmos y Oración por Marilyn Monroe.
 

Al perderte yo a ti, tú y yo hemos perdido

Al perderte yo a ti,
tú y yo hemos perdido:
yo, porque tú eras
lo que yo más amaba,
y tú, porque yo era
el que te amaba más.
Pero de nosotros dos,
tú pierdes más que yo:
porque yo podré
amar a otras
como te amaba a ti,
pero a ti nadie te amará
como te amaba yo.
Muchachas que algún día
leaís emocionadas estos versos
Y soñéis con un poeta
Sabed que yo los hice
para una como vosotras
y que fue en vano.

Los 25 aciertos de la Filbo 2012 y los 18 puntos de inmadurez

Con tanto bombo y platillo que han dado el vigesimoquinto aniversario de la FIlbo, reuní 25 hechos que -según mi criterio- se destacaron en esta versión

La autora hace un balance muy ponderado de la Feria del Libro de Bogotá.foto:Camara Colombiana del Libro. fuente:elespectador.com
Pero también los puntos que de alguna forma cuestionan lo que fue este evento literario en 2012.
1. Nélida Piñon abriendo las conversaciones de la Feria. Lo que fue adentrarme a fondo en su literatura, descubrir otras historias y su maravillosa personalidad.
2. El pabellón Juvenil de la Feria que estuvo en completa Fiesta de las Lenguas. Además fue muy buen anfitrión Moises Medrano, director de Poblaciones del Ministerio de Cultura ya que siempre estuvo allí, pendiente de las actividades y de los visitantes a este espacio lleno de diversidad.
3. Gay Talese y su asombro por nuestro músico de jazz de los buses.
Gay Talese en la FILBO 2012
Gay Talese en la FILbo 2012
4. El pabellón infantil y juvenil. Un espacio que pensó la literatura más allá de las ventas. Fue interactivo y lleno de actividades para acercar no sólo a los niños, sino a todos los visitantes a las sensaciones, juegos e imágenes que pueden crear los libros.
5. Las ilustraciones de diversos artistas que acompañaban el camino entre pabellones. Una expocisión fotográfica que cautivaba a los visitantes paseadores en los momentos en los que no llovía sobre Corferias.
Mi mejor amigo es serio, viste formal y fabrica ratones. Ana Teresa Martínez Alanís.
Mi mejor amigo es serio, viste formal y fabrica ratones. Ana Teresa Martínez Alanís.
Cómo la vida imita al ajedrez. Tania Edith Juárez. México.
Cómo la vida imita al ajedrez. Tania Edith Juárez. México.
Danzín de media noche. Oliver Flores. México.
Danzín de media noche. Oliver Flores. México.
6. Roberto Ampuero, el escritor que también ejerce como Embajador de Chile en México. Su novela El último tango de Salvador Allende mostró otra faceta distinta a su personaje de cabecera Cayetano Brulé.
7. Lo buen presentador que es Mario Mendoza. Hace la tarea muy bien. Analiza los libros y hace unas explicaciones que dan la suficiente información como para que el público quede enganchado con la obra.
Mario Mendoza presenta a Roberto Ampuero
Mario Mendoza presenta a Roberto Ampuero
8. El stand del Huila. Siempre llevando experiencias de la región a los visitantes desde las imágenes y la música en vivo típica.
9. La interacción artística entre los artistas de grafitti de Brasil y Colombia. Una verdadera experiencia colaborativa entre dos culturas.
Graffiti Brasil-Colombia
Graffiti Brasil-Colombia
10. La literatura anormal de Samantha Schweblin con sus Pájaros en la boca.
11. La capoeira de raíces brasileñas al estilo colombiano.

12.”Legalicen esa joda pa’ que no nos jodan más, legalicen esa joda pa’ poder vivir en paz” La frase de Jorge Velosa en su presentación en la FILBO. Además la forma en que en una Feria del Libro, la tradición oral y musical propia de Boyaca agrupa a gran cantidad de visitantes, como se vio en la interpretación Jorge Velosa y los Carrangueros de Ráquira.
13. Los espacios en el pabllón invitado para hablar de tú a tú con los escritores e ilustradores de Brasil, especialmente para los escritores, editores e ilustradores colombianos, quienes pudieron intercambiar experiencias y tener respuestas a preguntas de la industria y sus diferencias en cada contexto.
14. La escritora Liz Jensen y su urgencia por hacer entender que su escritura no nace del sufrimiento sino del entretenimiento, de la felicidad y de la necesidad del humor.
Liz Jensen conversando en la FILBO 2012
15. La forma en que la literatura une personas a pesar de los esfuerzos idiomáticos. Especialmente el encuentro entre Andrew Loog Oldham, Hugo Chaparro y la traductora, quienes no sabían si hablar inglés, español, traducir todo o dejar que cada uno entendiera el spanglish que se gestaba en tarima. La pasión por la música, el rock y los libros llevan finalmente a entenderse sin importar el idioma.
La conversación en spanglish de Hugo Chaparro y Andrew Loog Oldham
16. La reunión de ese grupo de amigos que enseñan tanto cada día: Sergio Dahbar, Alberto Salcedo Ramos,Mario Jursich,Leila Guerriero, Luis Fernando Afanador y Vladdo.
17. El stand de las editoriales independientes Rey Naranjo, El Peregrino, La Silueta, Gatomalo, Laguna, Destiempo, Robot y la Madriguera del Conejo. Desde sus diseños como stand, la exhibición de los libros y las ediciones que proponen. Además, felicitaciones por agruparse. Sólo la unión hace la fuerza.
Editoriales independientes en la FILBO 2012

Editoriales independientes en la FILBO 2012

18. Las comunidades indígenas y gitanas -rom- bailando La Pollera Colorá en el día de la danza desde Corferias.
19. La Conversación de Gonzalo Mallarino y Laura Restrepo. Esas confiancitas de amigos que exponen sus vivencias gustan y hacen que el público se conmueva, se ría y que nunca se olvide de lo que vio.
Laura Restrepo y el fin del realismo mágico
Los premios, para Laura Restrepo
20. El libro, y repito, el libro El Cuervo Blanco de Fernando Vallejo. Una bonita forma de ver a Rufino José Cuervo.
21. A propósito de Rufino José Cuervo, lo novedoso que fue descubrir un juego de mesa para aprender su legado: El Cuervolario. Sólo me faltó jugarlo, pero quienes lo hayan probado podrán contarme qué tal. Por ahora la idea me pareció creativa.
El Cuervolario

El Cuervolario

22. La exposición Cora Coralina hizo que muchos de los que visitamos el Pabellón de Brasil, sintieramos a esta poeta como parte de la familia.
La exposición de Cora Coralina

La exposición de Cora Coralina

La exposición de Cora Coralina

La exposición de Cora Coralina

23. La gran presencia de las editoriales universitarias y más que eso, su trabajo en red que cada año se fortalece más y se evidencia en sus eventos y en sus stands.
24. La presentación de la mexicana Astrid Hadad. Entre sorpresiva e impactante. Más integración de artes, sin duda, es lo que debería tener una Feria tan grande como la FILBO.
25. Encontrar a los grandes en el pabellón de chicos, con libros de cuentos ilustrados como El herbario de las Hadas, Genealogía de una bruja, Los amantes mariposa, Melodía en la ciudad, con dibujos impactante de Benjamín Lacombe y el Diario Secreto de Pulgarcito, de Philippe Lechermier y Rebecca Dautremer. Finalmente, sin querer, para todos allí fue el mes del niño.
El diario secreto de Pulgarcito

El diario secreto de Pulgarcito

Lo que se debería extender en el año 26
La excelente estrategia de Casa Tomada, La Madriguera del Conejo y otras que tuvieron a los grandes invitados internacionales también en conversatorio en sus librerías. Además, para incrementar sus ventas y visitas le propusieron a los bogotanos ir a la FILBO y ver los libros. Luego, el domingo 29 llevando el desprendible de la entrada a la Feria, podrían comprar lo que allí hubieran visto con grandes descuentos, casi el 50%, esos si son precios de feria. La otra estrategia fue que por la compra de un libro, podían entrar gratis a la FILBO sólo presentando la factura.
Felicitaciones a los pequeños, porque definitivamente con esas grandes ideas es que se rompen los esquemas y las reglas de esta industria tan competitiva.
Preguntas y falencias de la FILBO 2012
Pero a la feria, a pesar de estos aspectos destacables, también hay que decir que hubo varias cosas que en definitiva no funcionaron o cuestionaron a los visitantes. Aquí están los 18 puntos de inmadurez entorno a la FILBO 2012
1. RCN no parece que fuera un canal con amplia experiencia en transmisiones de televisión. Sus conferencias fueron de mala calidad y no ayudaban a quedarse viendo en Internet las conferencias que cambiarían la vida. Falta mucha calidad para democratizar la cultura usando las TICs
2. El cobro de la entrada más allá que el de los libros. Finalmente Corferias es un recinto comercial que busca vender, pero abordar ferias que incluyen las Industrias Culturales, deberían pensrse desde otras formas. Su mercadeo en definitiva debería ser diferente.
3. A propósito de lo anterior Nicolás Vallejo Cano @NICOKVC pregunta:
@NIKOVC

@NIKOVC

Mi respuesta es no, no sólo se trata de vender libros. Parece que también se trata de vender entradas.
4. La poca y confusa difusión de los eventos musicales que venían de Brasil. Hubo de todo en distintas partes de la ciudad, pero de todo nos enteramos después. La visita de varios de los guitarristas o del músico Paulinho Moska pasó desapercibida.
5. A propósito de Brasil creo que, a diferencia de todo lo que publicaron los jefes de prensa y la Cámara Colombiana del Libro, el Pabellón no se lució. Hay muchos factores pero el más fuerte es que no había gran variedad de literatura brasileña en español. Los que habían eran lastimosamente los mismos textos que se consiguen en cualquier otra librería y en ediciones similares. Lo más triste es que los mismos títulos que se encontraban en el pabellon, era posible encontrarlos en otros stands más baratos. No niego que Brasil vendió bastante pero ¿vender es igual a lograr que su literatura le llegue a los lectores? Y si, lo digo también porque en 15 días de feria, siendo Brasil el invitado de honor, no encontré el libro Uniforme, casaca y camisón de dormir del clásico brasileño Jorge Amado. Y si este no estaba seguro nos perdimos de mucho más.
En estos 15 días pensé que era algo que tenía que ver conmigo. Pero no soy la única que cree que Brasil pudo hacerlo mejor.
Jaime Abello Banfi

Jaime Abello Banfi

6. Si en Brasil no se encontraba algún libro, los vendedores recomendaban ir al Pabellón 9, al de Panamericana.
7. Las cifras extrañas y confusas sobre los negocios alcanzados en la feria. Por ejemplo “Dato curioso – De los USD 2.000 millones que facturan las editoriales brasileras, el Estado compra alrededor del 45% en textos didácticos y libros de tipo infantil y juvenil para ser repartidos en forma gratuita a los alumnos en 5.500 municipios.” ¿Eso significa que Brasil le vendió a nuestro Estado? ¿La feria no debería vender a los extranjeros?
Además no se especifica qué fue lo que más se vendió y en qué es líder Colombia, pero si se habla sobre Brasil, su PIB, la cantidad de editoriales y sus ventas. ¿De quién son los negocios o, mejor, cuáles eran los negocios que le interesaban a nuestra feria?
8. En los 58.000 m2 de la Feria se podían casi que contar con las manos las propuestas en cuanto a la literatura digital. Esta es una tendencia que se está imponiendo fuertemente en el mundo ¿Será que Colombia aún no ve el mar de oportunidades que se despliega con las nuevas tecnologías?
9. Lo desactualizada que estuvo la página web de la FILBO y las fallas que hubo a la hora de consultar la programación general. Además, no se entendía si la Feria también tenía transmisión de streaming o si esa sección era del año pasado, porque eso si, mucha información de 2011 revuelta con la actual.
10. Es increíble ver como después de tantos años, aún no hay solución al tema de parqueaderos. No hay orden en el lugar de estacionar, no hay opciones distintas a Corferias y no hay un equipo logístico encargado. Es un tema que debería tener en cuenta un lugar como este tan masivo, no solamente para la Feria del libro, sino para tantas otras que se realizan cada ocho o quince días allí.
11. La exposición de Rafael Pombo. Para ser tan diverso y creativo este autor, le faltó a los realizadores explorar más su literatura, su vida y las posibilidades en cuanto a escenario que brindan sus cuentos y poemas. No asombró, no causó una fuerte recordación. Fue facilista poner los cuentos narrados en audio y videos de personas hablando de Pombo. Para la próxima se puede recurrir al teatro y a la danza, seguro Ana Marta de Pizarro estaría feliz de ayudar en un tema de estos.
12. El desorden de los pabellones de la Panamericana. Si al final a todos nos mandaban para allá, deberían proponer una mejor forma de ubicarse dentro de sus espacios, que entendiéramos los visitantes no sólo los vendedores.
13. La falta de espacio en el Pabellón de Caricatura. Todas las Ferias del libro que recuerdo, y en mis 24 años de vida he ido a bastantes, siempre recuerdo que el pabellón más lleno, más visitado, más dificil de transitar es el de caricatura. Y el espacio y su distribución de este año, parecieron desconocer la cantidad de gente que se atrae por las creaciones de estos artistas. Parecía un portal de transmilenio en hora pico. Estoy segura que hay pabellones que funcionarían mejor para ellos y donde seguro fluye más aire y caminan más personas.
14. El recaudo en alimentos y bebidas dentro de Corferias. A vaces pienso que si comparamos la cantidad de dinero recolectada en el mecato diario, versus la recogida en la venta de libros, podríamos hasta sorprendernos.
15. La FILBO es para al menos la mitad de los visitantes un paseo familiar. ¿Lo sabrá la Cámara Colombiana del Libro? Si no lo sabe se lo cuento, y si lo sabía deberían construir más estrategias alrededor de la lectura, pensando en que los visitantes no van a comprar. Creanme, las charlas y presentaciones de libros no es, en muchas ocasiones, lo que busca una familia para ir a pasar su fin de semana.
16. ¿En qué momento Roy Barreras escribió una novela? Hace siente años según él, pero ¿a qué horas?
17. ¿Por qué Radio Nacional estaba en el Pabellón de Brasil? Pensamos mucho en el invitado de honor a la Feria pero no en reflejar a Colombia. Lo más cercano fue el pabellón Juvenil pero estaba mezclado con escenarios de la revolución industrial, con Salvador de Bahía, Londres y otros lugares de la capital. Si no había otro lugar donde ubicar a la Radio de Colombia tendríamos que preguntarnos que hay algo en la Feria del Libro que se está descuidando y que tiene que ver con nuestro país.
18. Finalmente, los precios elevados de los libros en una feria que le llega mucho a jóvenes que no tienen gran poder adquisitivo.
Aquí las cosas como visitante y que recopilé también de mis amigos, familia y demás asistentes.
Quedan 350 días o menos. El reto es con todos los colombianos y especialmente con mi amiga Mery, para que no me diga que prefiere la Feria del hogar que la del Libro.

miércoles, 2 de mayo de 2012

La Feria Internacional del Libro de Bogotá termina con éxito


Balance de la filbo 2012

Unos 20,4 millones de dólares en negocios se pactaron en la Feria Internacional del Libro de Bogotá, que cerró sus puertas con una asistencia histórica de más de 415.000 personas 

El Pabellón  Brasil, Brasis, Brasiles de los más concurridos en honor al País Invitado.fotos:Iván Herrera. fuentes:revistaarcadia.com,elpais.com
La presencia de Brasil como país invitado de honor atrajo más compradores y público, reconoció el presidente de la Cámara Colombiana del Libro (CCL), Enrique González Villa, en un balance del encuentro editorial, el tercero en importancia de Latinoamérica.
Por otra parte, la cifra de negocios convenidos es superior en 1,3 millones de dólares a la del año pasado. Estas transacciones se realizaron en una rueda internacional de negocios que reunió a cien compradores del exterior con 220 empresarios del sector editorial colombiano.
Los compradores provinieron de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, España, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Puerto Rico, República Dominicana, Uruguay y Francia.
Conversatorio Nosotros, los malditos
González atribuyó a la presencia brasileña el éxito de esta edición de la Feria, que exhibió más de 120.000 títulos en un recinto de 51.000 metros cuadrados.
"La participación de Brasil ha sido la más exitosa en toda la historia del certamen", aseguró González, quien resaltó que el país suramericano será el invitado a las ferias alemanas de Fráncfort de 2013 y Bolonia de 2014.
Brasil trajo a la capital colombiana una delegación de 55 escritores, exhibió en 3.000 metros cuadrados unos 30.000 títulos, el 40 por ciento de ellos en español, y rindió homenaje a sus clásicos Clarice Lispector, Jorge Amado y Guimarães Rosa. Su pabellón "Brasil, Brasis, Brasiles", diseñado por la escenógrafa brasileña Daniela Thomas, fue visitado por más de 300.000 personas.
Fernando Vallejo fue la estrella, una especie de rockestar de las letras. Su público lo vio y lo admiró a través de pantallas bajo una incesante lluvia.
Hay que destacar que este año también se fortaleció la publicidad del evento, así que la Feria sobrepasó las barreras de Corferias y se sintió en toda la ciudad.  
Además de Brasil y sus autores, la Feria contó con otros invitados especiales, entre ellos el estadounidense Gay Talese, el español Javier Moro y el colombiano Fernando Vallejo. Estos personajes también motivaron la asistencia a la fiesta del libro: los auditorios estuvieron a reventar, la gente esperó por horas frente a los recintos en los que se presentarían los escritores y algunas personas tuvieron que resignarse a ver los conversatorios a través de pantallas.

El auditorio José Asunción Silva abarrotado con la presentación de Daniel Samper Ospina
Otros asistentes fueron a la Feria impulsados simplemente por la literatura; por esta razón, 'La noche de los libros', durante la cual la entrada es gratuita y se hacen descuentos especiales, se registraron 34.750 personas –el año pasado esta cifra llegó a 26.000.
La Noche de los Libros aumentó su presencia del público lector en relación al año anterior.











 La Filbo puso fin a su edición de 2012 con una presentación ambulante de la Orquesta Voadora, que recreó en el recinto de ferias las fiestas carnavalescas de Río de Janeiro.

Visita a la Feria de Bogotá en 19 momentos estelares