Minutos antes, el escritor turco ya había hablado de
Borges: “Todas mis novelas son un proyecto diverso. Por ejemplo, en
Museo de la inocencia , la intención era conjugar una novela en el
formato de un catálogo de museo. Pero cuando estaba terminando de
escribirla decidí no hacerla parecer un catálogo sino una novela
antigua. En ese tiempo deseaba ser original y moderno o posmoderno.
Borges dijo alguna vez que la actitud más dañina que un joven escritor
se puede imponer a sí mismo es el deseo de querer ser moderno. Es algo
que siempre tengo presente. Trato de estimular mi imaginación creativa y
de disfrutar la escritura y por eso cada libro mío es diferente”.
Borges
aparece como un referente en su vida. Junto a Nabokov, es el autor que
más ha nombrado en esta charla. ¿Cuál es el libro de Borges que más le
gustó?
El Aleph.
“Sin duda. Fue importante para mí”,
agrega Pamuk mientras firma en automático la primera página de un libro
–una de sus novelas, damos por descontado– que un brazo anónimo le
acerca sin decirle ni media palabra.