sábado, 10 de agosto de 2013

Los premios García Márquez reivindican la presencia de la ética en el periodismo

La FNPI presenta en la capital mexicana la primera edición de los galardones

Gabriel García Márquez. / FNPI./elpais.com

El reportero apresurado recibe una primera lección antes incluso de acceder a la sala. Junto a la puerta, un cartel con el rostro serio del premio Nobel colombiano le recuerda: “En la carrera en la que andan los periodistas debe haber un minuto de silencio para reflexionar sobre la gran responsabilidad que tienen”. Y el mensaje resulta un buen resumen, del tamaño de un tuit, de lo que se hablaría después, de información y de ética, en la presentación este jueves en la capital mexicana los galardones de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI), renovados y rebautizados este año con el nombre de premios Gabriel García Márquez.
Cualquier reflexión sobre periodismo –también esta- en los tiempos que corren se convierte inevitablemente en una charla sobre los nuevos retos del viejo oficio. Sobre la magia de las nuevas tecnologías y sus enormes posibilidades, pero también sobre una aceleración de la realidad que puede hurtarnos el sosiego que requiere la reflexión. Y para encauzar estos desafíos, Jaime Abello, director de la fundación, propuso como fórmula, igual que el Nobel en el cartel, la ética. Y citando otra vez a García Márquez, recordó que esta “no es una condición ocasional, sino que debe acompañar al periodismo, como el zumbido de un moscardón”.
El escritor y periodista mexicano Federico Reyes Heroles abundó en la reflexión de Abello: “El cazador furtivo -el periodista- tiene hoy más elementos que nunca para describir la realidad… pero también para mentir, para hacer daño e incluso para echar a perder una vida… somos la primera generación en riesgo de resultar avasallados por la sobreinformación”. Ante estos riesgos, reclamó “una brújula, una rosa de los vientos. Porque la discusión ya no es qué sucedió, sino una interpretación que requiere un acto ético, axiológico”. Y reivindicó la fórmula magistral de Ryszard Kapuściński para surcar la información en estos tiempos cambiantes: “Ver, oír, compartir, pensar y, sobre todo, estar”.
Geraldinho Vieira, brasileño, periodista y maestro de la FNPI, propuso por su parte una nueva ruta empresarial hacia el periodismo de calidad: la autoevaluación, entendida como una estrategia para asegurar la credibilidad informativa y una gestión sostenible, “en medio de una cultura donde prima la superficialidad y el apuro”. En la ceremonia también participó Xavier de Uriarte, director general de SURA México, compañía de inversiones latinoamericana que forma parte del Índice de Sostenibilidad Dow Jones, y que junto a Bancolombia participa como aliada de la FNPI en la organización de los premios.
Los galardones, según se había anunciado ya, están dirigidos a periodistas y medios en lengua española y portuguesa, divididos en cinco categorías: crónica y reportaje (en cualquier plataforma, porque el soporte en este caso no es lo relevante), imagen periodística (sean las imágenes fijas, animadas o en movimiento), cobertura informativa, innovación, y un premio especial a la excelencia. La convocatoria, que ya está abierta, se cerrará el próximo 26 de agosto. Los ganadores recibirán un diploma y 15.000 dólares en una ceremonia en la ciudad colombiana de Medellín, convertida en punto de encuentro e intercambio de ideas sobre periodismo, y participarán en coloquios y actividades retransmitidos a través de internet.
Tras concluir las intervenciones, una periodista preguntó a Abello por el gran protagonista, y a la vez el gran ausente, de la ceremonia, Gabriel García Márquez, que tiene en la capital mexicana una de sus residencias desde hace décadas, y a quien algunos esperaban ver en la presentación. El director de la fundación aclaró que el Nobel no participará en ninguna actividad relacionada con los premios. Y que a sus 86 años se ha ganado el derecho a descansar.