jueves, 31 de julio de 2014

Los libros, también en la maleta

En la maleta de vacaciones los libros tienen que ser un imprescindible, un básico, algo a lo que ayudan muchas de las novedades que las editoriales se esfuerzan en lanzar en la época estival, con publicaciones refrescantes y entretenidas que contribuyen a pasar el tiempo de ocio

 
En la maleta no cabe tanta imaginación de los autores./lainformacion.com
Ejemplo de esta tendencia en la literatura infantil y juvenil es  El verano que desaparecieron los trogloditas (algar). De la misma editorial y escrito por Care Santos llega El álbum de Jumbo, uno de los aviones más grandes del mundo a punto de hacer su primer vuelo, un reto que le tiene angustiado y que el ilustrador Joan Subirana capta con impresionantes imágenes de este gigante del aire.
Pleamar, de la editorial Artime, es una de esas novelas juveniles que deberían ser de obligada lectura en verano por su fascinante descripción de la vida marina, al retratar las andanzas de Miles, un joven apasionado del mar que pasa sus noches insomnes recorriendo las playas de la bahía de Puget Sound, en el estado de Washington.
En esta divertida novela juvenil, escrita por Jim Lynch, los movimientos del mar y sus habitantes funcionan como metáfora de las relaciones entre los personajes y el duro tránsito hacia la edad adulta, que su protagonista está a punto de atravesar.
También al medio acuático transporta al lector A mares, un cuento de María Jesús Jabato y Rocío Martínez, de la colección Orihuela de Kalandraka, que supone una singladura poética por los paisajes y los personajes del mar a través de versos dulces salpicados de agua salada.
La casa de verano (sm), de Alfredo Gómez Cerdá, se centra en los sueños de Carlos y Tomás de ser escritores y en la prematura muerte de uno de ellos, una herida que tardará en cerrarse y con la que su autor hace hincapié en la importancia de la amistad y el recuerdo a lo largo de toda la vida.
Para los más pequeños, Las vacaciones de Peca y Lino o Los colores del verano, de Paz González de la Torre y Ana Guillén, son buenas opciones de lectura vacacional también de sm, una editorial que también publica este verano Somos auténticos, en el que sus cuatro protagonistas ven como cambia su aburrido veraneo tras grabar el vídeo Muérete de asco, que se convertirá en viral en Internet.
También de material estival se nutre Veraneo en Santibal, de Mercedes Neuschäufer-Carlón e ilustrado por Daniel Cruz, un libro en el que se demuestra que las situaciones difíciles, como el paro laboral en el que se encuentra el padre de Marta y, como consecuencia, la ausencia de vacaciones para la familia, se pueden superar con fantasía.
Para los adolescentes y fanáticos del género paranormal llega Tu nombre después de la lluvia, de Victoria Álvarez, un libro de intriga que traslada al lector hasta las increíbles tierras irlandesas y sus leyendas.
Mientras las princesas duermen (Lumen) es una reconstrucción de La bella durmiente escrita por la estadounidense Elizabeth Blackwell, y adaptada totalmente a los valores de la sociedad actual.
Perillan, de Terry Pratchett, es una novela para jóvenes y adultos en la que se enlazan acontecimientos históricos y elementos fantásticos para sacar a la luz una original historia de intriga en la que se rinde homenaje a la obra de Charles Dickens a través de Perillan, un joven que sobrevive buscando objetos de valor en los suburbios del Londres victoriano.
En la línea de la literatura gótica, Montena publica Noche oscura en París, primera parte de una saga de Page Morgan, que se sitúa en la capital francesa de principios del siglo XX con una historia de intriga y desapariciones.
También para el público joven se sitúa El teorema Katherine, de John Green, en el que su protagonista viajará hasta un pueblecito de Tennessee para averiguar un teorema que explique la "maldición" de todas sus exparejas, las Katherine.
Para una franja de edad menor, El tren de Vilso, de la colección Ala Delta de Edelvives, se adentra en la revolución que la desaparición de la línea de tren que atraviesa el pueblo de Tadeo, Vilabasalvaso, supondrá para todos sus habitantes. Un libro que invita a reflexionar sobre la apacible vida rural, lejos de las grandes ciudades, a la que en verano se suele volver para desconectar